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7. PRINCIPIO DE GENERACIÓN (1ra. Parte)
El Principio de Generación dice textualmente: "La
generación existe por doquier. Todo tiene sus principios
masculino y femenino. La generación se mantiene en todos
los planos".
El Principio de Generación se refiere a la Creatividad.
Lo que nos dice El Kybalión es, que para crear algo nuevo,
es necesario la conjugación de dos energías: la
masculina y la femenina; si esta conjugación no se da,
entonces no se da la manifestación. Este principio está
muy relacionado con el de polaridad porque habla de dos energías
opuestas, pero se diferencia de aquél porque se refiere
exclusivamente al proceso de creación.
Este principio no tiene que ver con el sexo; el sexo es una de
sus manifestaciones. Más allá de nuestro sexo, todos
somos portadores de energías masculinas y femeninas y tenemos
que lograr la perfecta conjugación de éstas para
obtener éxito en la vida. El hombre que es muy machista,
es decir, que se ha polarizado en el extremo de la energía
masculina, tarde o temprano sufrirá por la falta de su
lado receptivo, intuitivo o imaginativo. Por otra parte, la mujer
muy dependiente o sumisa, polarizada en la energía femenina,
también sufrirá por la falta de iniciativa y confianza
en sí misma. Sin importar nuestro sexo, cada uno tiene
que desarrollar tanto su parte masculina como femenina para sentirse
equilibrado.
Debemos recordar que para que exista la electricidad tiene eque
haber dos polos: el positivo y el negativo. Solamente la combinación
de ambos produce la electricidad.
El símbolo del Yin-Yan representa la perfecta armonía
entre las energías masculina y femenina. La parte negra
simboliza la energía Yin o femenina; la parte blanca es
la energía Yan o masculina. De acuerdo con este símbolo,
exactamente donde termina la energía femenina comienza
la masculina y viceversa. Además, observamos que dentro
de la parte negra existe un círculo blanco; esto significa
que en el corazón de la energía femenina existe
la energía masculina y también ocurre lo mismo con
la parte blanca. Cada una de ellas necesita de la otra para complementarse
y lograr el equilibrio perfecto.
La energía Yin o Femenina es la receptiva, creativa, imaginativa
y pasiva. La energía Yan o Masculina es la dinámica,
activa, agresiva y es la que regula la capacidad de dar.
Es conveniente tener el símbolo Yin-Yan a la vista, en
una medalla o cuadro para que nos recuerde en forma permanente
el equilibrio que debemos encontrar.
La energía tiende a complementarse y por eso, atraemos
a nuestras vidas a las personas con la polaridad que nos falta.
Cuando una persona es muy tranquila, pasiva o tímida, es
muy probable que atraiga a su vida a amigos más agresivos,
dinámicos y extrovertidos. Por el contrario, la persona
más peleadora siempre busca rodearse de gente más
pacífica o sumisa. Cada uno de nosotros atrae la energía
que le está faltando.
Pero sabemos que los polos opuestos son iguales en naturaleza;
solamente difieren en su grado de manifestación. También
hemos estudiado que uno de los objetivos de nuestra vida aquí
en el planeta es aprender a armonizar los opuestos. El sentido
de atraer a personas o situaciones con la polaridad que nos falta
es el de ayudarnos a encontrar la armonización o punto
de equilibrio. Cuanto más tímida sea una persona,
más extrovertido será quien le atraiga. Aunque al
principio esta atracción de los opuestos puede generar
cierta dependencia entre ambos, con el tiempo cada uno brindará
su energía al otro para ayudarlo a encontrar su punto medio.
Quien era más tímido dejará de serlo y quien
era más extrovertido aprenderá a mediar más
sus actos. La idea no es que cada uno se convierta en el bastón
de apoyo para el otro, sino todo lo contrario. Cuando finalmente
una persona encuentra su punto de equilibrio, a la vez comienza
a sentir la Unidad con el Universo y verdadera Paz interior.
En el proceso de la creación, debemos aprender a conjugar
estas energías para obtener el resultado que buscamos.
A lo largo de este curso, hemos seleccionado ciertos objetivos
que queremos materializar; es decir que cada objetivo representa
un deseo de crear algo nuevo en nuestra vida. De acuerdo con los
principios estudiados anteriormente, hemos hecho... afirmaciones,
decretos, visualizaciones, tratamientos espirituales; hemos puesto
fechas y trabajado con imágenes. Ahora llegamos al último
paso, en el cual tenemos que encontrar el equilibrio energético
necesario para producir la manifestación.
Una persona que tenga mucha facilidad para imaginar y visualizar
sus metas (energía femenina), nunca obtendrá resultados
si no toma acción en el mundo concreto (energía
masculina). Esto también es cierto en el caso contrario.
Hay personas que son muy trabajadoras y concretas en su manera
de actuar (energía masculina) pero carecen de la porción
de fantasía que los puede llevar a renovarse y a inventar
algo nuevo (energía femenina).
Cuando notes que alguno de tus deseos no se manifiesta, lo primero
que deberás preguntarte es ¿qué energía
te está haciendo falta utilizar? Quizá te está
haciendo falta emprender una acción dirigida (energía
masculina), o quizá no estás listo para aceptar
lo bueno que se te presenta (energía femenina).
EJERCICIO: EL EQUILIBRIO
RESPONSABILIDAD/CREATIVIDAD
Busca una posición cómoda para tu cuerpo;
puedes permanecer sentado o acostado. Respira profundo tres veces
y relaja todos tus músculos. Una vez que te sientas tranquilo,
visualiza en tu mente el símbolo del Yin-Yan. Luego, formula
la siguiente pregunta a tu Yo Superior: "En una escala de
1 al 100, ¿qué porcentaje está ocupando la
parte responsable?" Una vez que veas el número en
tu mente, procederás a agradecer la respuesta recibida,
respirarás profundo otra vez y, finalmente, abrirás
los ojos. Recuerda el número obtenido. Por diferencia,
sabrás el porcentaje de la parte creativa.
El equilibrio de estas dos partes es vital para el logro de cualquier
empresa. La responsabilidad es la energía Yang. La creatividad
es la energía Yin.
Por lo general, en la mayoría de la gente el porcentaje
de la parte responsable es muy superior al de la parte creativa.
Los casos más extremos llegan al 90% ó 95%, lo que
reduce su parte creativa a tan sólo un 5 ó 10%.
Cuando una persona tiene un porcentaje muy alto de responsabilidad,
es muy probable que se sienta atrapada en una estructura muy rígida
por carecer de energía opuesta. La parte creativa es la
que nos da nuevas ideas y soluciones a los problemas cotidianos.
Por lo tanto, cuanto más alto sea el nivel de responsabilidad,
menor será el grado de libertad.
En los adolescentes, el grado de creatividad es generalmente mayor
que el de la responsabilidad. Pero cuando el joven ingresa en
el mundo de los adultos los porcentajes varían. Lo ideal
es lograr el equilibrio entre estas dos energías igualmente
importantes.
El polo de la creatividad se aumenta gracias a las actividades
recreativas y de diversión. Para eso, es importante darse
tiempo a fin de desarrollar algún pasatiempo, juego, deporte
o alguna actividad artística. La concentración en
alguna de estas actividades permite a la mente abrirse a un mundo
de infinitas posibilidades. De otra manera, el mantenerse en la
rutina solamente va a generar más rutina.
La energía creativa está directamente relacionada
con el estado de nuestro "Niño Interior". Por
tal motivo, es importante tener un espacio para el juego y la
diversión en nuestras vidas de adultos. Solamente así
podemos acceder al reino de los cielos. En otras palabras, es
necesario volverse un poco más "irresponsables"
y aprender a jugar más con la vida. Hay que evitar cargarse
de responsabilidades ajenas y hacer todo lo necesario para alivianar
y simplificar nuestra vida cotidiana. El sacrificio por los demás
y las actitudes heroicas pueden llegar a ser muy insatisfactorias
porque están dictadas por nuestro ego y no por nuestro
Espíritu. El ego nos hace creer que hay personas que dependen
de nosotros y nos genera una sensación de culpa cuando
queremos renunciar a ciertas obligaciones. Sin embargo, debemos
saber que no existe ningún ser en el planeta que esté
desamparado de Dios. Aunque veamos gente pobre o niños
abandonados, allí también está Dios actuando.
Lo hace de una manera que nuestra mente quizá no pueda
entender, pero EL está allí.
El Espíritu nos recuerda que la función que Dios
nos ha encomendado es siempre nuestra felicidad. Cuando Dios quiere
que ayudemos a alguien, se dan ciertas características
o señales: lo que debemos hacer nos resulta fácil,
está a nuestro alcance y nos da placer hacerlo. Si no se
dan esas condiciones, debemos tener cuidado. Dios no quiere sacrificios.
El sacrificarse por los demás corresponde al terreno del
ego y, tarde o temprano, el sacrificio se convertirá en
reclamo o, peor aún, en resentimiento. Debemos hacer las
cosas con amor o no hacerlas.
La falta de agradecimiento o de reconocimiento por parte de los
demás es una señal de que estamos dando equivocadamente.
Las persona malagradecida nos está haciendo el "favor"
de recordarnos nuestro error. Cuando recibimos un rechazo a nuestra
ayuda, nos están dando la señal de que nos pasamos
del límite; es el momento de volver a concentrarnos en
nosotros mismos, de retroceder y permitir a la persona que viva
sola su experiencia.
Cuando uno estudia metafísica, aprende la importancia de
volverse egoísta en el buen sentido de la palabra. Uno
aprende a ponerse siempre en primer lugar, a respetarse a sí
mismo, a cuidarse y a permitirse el tiempo necesario para cualquier
acción. Porque, en definitiva, la única manera de
ayudar a los demás es ayudándonos a nosotros mismos
primero.
De nada sirve que nos preocupemos por los problemas de los demás
si aún no hemos resuelto los nuestros. Debemos recordar
que "las Leyes Superiores se imponen sobre las Inferiores";
esto significa que cuanto más mejoramos nuestra situación
personal, más ayudamos a todos los que nos rodean.
7. PRINCIPIO DE GENERACIÓN (2da. Parte)
LAS POSIBILIDADES INFINITAS
No hay creación si no conjugamos correctamente
nuestras energías masculinas y femeninas. En nuestra sociedad
está muy valorizada la energía Yan o masculina,
la que nos inclina a asumir responsabilidades y funcionar dentro
de una estructura organizada. Pero cuanto más nos introducimos
en esa estructura, más limitamos nuestra capacidad creativa.
El estudio del Principio de Generación nos recuerda nuestra
naturaleza creadora y la importancia de desarrollarla para la
expresión del Espíritu. Fuimos creados a "imagen
y semejanza" de nuestro Padre. Dios creó el Universo;
por tanto, nosotros tenemos la habilidad para crear nuestro propio
Universo también.
Para desarrollar la energía Yin, es necesario aprender
a jugar con la vida. La creatividad aumenta notablemente cuando
nos dedicamos a algún pasatiempo, cuando nos relajamos
y disfrutamos del presente, o cuando nos concentramos en el estudio
de algo que nos interesa.
La energía Yin es la energía femenina y gobierna
la parte izquierda del cuerpo. Si eres diestro, entonces es aconsejable
que comiences a usar más tu mano izquierda. Quizás,
al principio, te sientas torpe tomando algunos objetos con esta
mano; sin embargo, con tiempo y práctica comienza a utilizar
la otra mano. El utilizar ambas manos implica activar los dos
hemisferios cerebrales; en otras palabras, los dos tipos de energía.
A las personas que están muy acostumbradas a dar demasiado,
siempre les recomiendo como ejercicio cerrar la mano derecha y
mover mucho los dedos de la mano izquierda. De esta manera, se
activa la energía receptiva Yin y la persona se prepara
mejor para recibir.
EJERCICIO: LOS RAYOS DE PODER
En una hoja en blanco dibuja un sol en el centro. Luego, en cada
uno de los rayos, comienza a escribir todo lo que te gusta hacer.
Incluye tanto los pasatiempos como aquellas actividades más
formales. No pienses en ganar dinero, ni en hacer algo serio;
sólo escribe todo lo que te produce placer. Enumera un
mínimo de cinco actividades. Este sol no tiene límites
para el máximo de rayos posibles.
Luego marca con una cruz aquellas actividades que estás
realizando ahora, aunque sólo sea esporádicamente.
Si solamente has marcado una, o no has marcado ninguna, tu situación
es grave y deberás adoptar medidas de emergencia para cambiar
tu rutina lo más pronto posible. Cuanto más implementes
las actividades enumeradas, más completa y feliz será
tu vida. En forma simbólica, piensa que tu propio sol brillará
con más fuerza.
La experiencia no es transmisible. Yo podría escribir varias
líneas acerca del gusto que tiene una manzana, pero hasta
que no muerdas tú mismo la fruta nunca lo sabrás.
De acuerdo con lo que nos ha tocado vivir, sentimos que hemos
aprendido ciertas lecciones y superado algunas pruebas. Cuando
vemos a alguien conocido a punto de sumergirse en una situación
similar a la que pasamos, sentimos el fuerte deseo de aconsejarlo
y ayudarlo a evitar lo que se avecina; sin embargo, esto no es
lo correcto. Cada persona tiene derecho a vivir su experiencia.
Lo más adecuado es advertirle acerca de lo que hemos experimentado,
pero siempre debemos retroceder y darle el lugar que necesita.
El miedo es la parte negativa de la energía Yin. El miedo
paraliza y frustra. Por otra parte, la ira es la manifestación
negativa de la energía Yang. Cuando no está bien
dirigida, la ira destruye y separa. Comparándolas, podríamos
decir que la energía Yang es más positiva, aún
en su manifestación negativa porque induce a iniciar la
acción. De esto podemos deducir que siempre es más
positivo vivir una experiencia -incluso cuando no logremos el
resultado anhelado originalmente- que quedarnos inmovilizados
por el miedo a equivocarnos.
La originalidad no existe. Todo ya ha sido creado. Lo que llamamos
creatividad no es más que la tarea de reciclar la información
que ya poseemos. Siempre nos basamos en los elementos conocidos.
Toda la información que adquirimos converge en un solo
punto o instante en el tiempo donde se manifiesta la creatividad.
Utilizamos todos los elementos que nuestra conciencia posee y
les damos la forma que deseamos en ese momento. Ese instante en
el tiempo es el de las posibilidades infinitas.
Cuando uno se sienta a escribir y se encuentra frente al papel
en blanco, se siente a la vez en el gran vacío donde las
posibilidades son innumerables. Al tomar una decisión,
elegimos una idea dentro del espectro infinito y comenzamos nuestra
tarea creativa.
Nuestra mente limitada concibe sólo una parte de la realidad,
pero si abrimos la mente a este campo, podremos encontrar diversas
soluciones a nuestros problemas.
¿Cómo se accede a ese campo de posibilidades infinitas?
La respuesta es una sola: a través de la "meditación".
La mente se abre a este campo cuando ingresamos en el nivel Alpha
de relajación. La mente se encuentra en estado Alpha dos
veces al día naturalmente: en el momento previo al sueño
y después de comer, cuando se siente el estado de modorra.
Debemos aprender a llegar al punto de la creatividad de una manera
voluntaria y organizada. en primer lugar, debemos entrar en un
nivel de relajación, y luego meditar o lograr concentrar
los pensamientos en uno solo.
Los pensamientos se suceden en forma automática y en forma
ininterrumpida. Cuando estamos hablando con alguien, nuestro cerebro
desarrolla ondas del tipo Beta, que son aquellas que oscilan de
catorce a cuarenta ciclos por segundo. Cuanto más tensión
siente la persona, más velozmente se acumulan sus pensamientos-,
por lo tanto, estará menos en contacto con el mundo de
las ideas nuevas y las soluciones.
Por el contrario, cuando nos relajamos alcanzamos el nivel Alpha.
Las ondas cerebrales oscilan de ocho a trece ciclos por segundo,
y en este estado, los pensamientos comienzan a separarse entre
sí dejando un espacio vacío. Ese espacio es el terreno
del Espíritu, el que previamente denominamos como el campo
de las posibilidades infinitas.
Nuestra mente humana genera aproximadamente sesenta mil pensamientos
diarios y, en su mayoría son negativos. Esta es la prueba
de que los pensamientos en sí no se materializan. Si esto
ocurriera, nuestra vida sería caótiva. Lo que llega
a materializarse es aquello que finalmente se convierte en "creencia".
El primer paso para poder cambiar la dirección de nuestra
vida es aprender a seleccionar los pensamientos. Tal como lo vimos
en el principio del mentalismo, se debe "cancelar" lo
negativo, afirmar y aceptar lo positivo. Para hacer esto en forma
fácil, debemos recordar que a la hora de ir a dormir nuestra
mente se relaja naturalmente. Este es el momento menos conveniente
para mirar noticieros o películas de violencia. Por el
contrario, debemos aprovecharlo para leer o pensar en algo positivo
que llevaremos con nosotros al sueño. Personalmente, antes
de dormir hago lo siguiente: agradezco por escrito cinco o más
cosas buenas que me hayan sucedido en el día. De esta manera,
me duermo con la sensación de que todos los días
me suceden cosas buenas... aún cuando estoy en medio de
problemas o crisis, y mi mente se prepara para seguir recibiendo
sólo lo bueno para mí.
El Principio de Generación está perfectamente representado
en la película La Bella y la Bestia. La Bella representa
la energía Yin y la Bestia la energía Yang. Durante
el desarrollo de la historia, ella tiene que volverse más
masculina y agresiva para hacerle frente a la Bestia. Por su parte,
la Bestia tiene que comenzar a mostrar su sensibilidad y aprender
a moderar su agresividad. En pocas palabras, la mujer se vuelve
más Yang y el hombre más Yin. De esta manera, la
relación comienza a equilibrarse y surge el amor.
El equilibrio de la relación comienza a manifestarse cuando
él decide regalarle la biblioteca. Aquella biblioteca enorme
representa el conocimiento total. Esta escena es un símbolo
de que cuando uno comienza a ver más allá de la
"bestia"... (miedos, culpas, apariencias, críticas
y demás), se abren las puertas de todo el conocimiento.
Si podemos llegar a "aceptar a todas las personas" que
frecuentamos tal como son, el Universo nos abrirá las puertas
de la evolución.
Pero nuestro ego juzga y determina, por ejemplo. ¿quién
tiene la razón?, ¿quién hace bien las cosas?,
¿quién merece lo bueno y quién no? y de esta
manera, nos sumimos en un mundo de interpretaciones falsas que
nos alejan de la posibilidad de entender y aprender de la vida.
La mente se cierra cuando juzgamos o criticamos; por el contrario,
se abre cuando solamente contemplamos una situación y esperamos
que la vida misma nos enseñe la razón de lo que
ocurre.
El éxito de cualquier relación humana reside en
la "aceptación recíproca". Una manera
muy fácil de frustrarnos es esperar o desear que los demás
cambien.
Cada estudiante de metafísica debe practicar la "aceptación".
Cuando nos surge la pregunta ¿Por qué? y no encontramos
razones lógicas, debemos saber que la vida nos lleva a
experimentar un misterio que, a su vez, nos enseñará
a ver a Dios de una manera diferente.
7. PRINCIPIO DE GENERACIÓN (3ra. y última
parte)
NUESTRA FUNCIÓN EN EL PLANETA
El Universo está en contínua expansión
y crecimiento. Dios nos creó como una extensión
de Sí Mismo, con la finalidad de que, a la vez, nosotros
continuáramos creando. Tal como lo hemos estudiado, para
poder crear debemos equilibrar nuestras energías masculinas
y femeninas adecuadamente.
Una manera práctica de hacerlo es la siguiente: busca una
posición adecuada para tu cuerpo, ya sea sentado o acostado,
respira profundamente tres o cuatro veces, aflojando cualquier
tensión en los músculos. Una vez que te sientas
cómodo, formulas las siguientes preguntas a tu Yo Superior:
¿Cómo está mi balance Yin/Yan hoy? ¿Cuál
es el porcentaje Yin? ¿Cuál es el porcentaje Yang?
¿Qué color necesito para equilibrar mi aura? Una
vez que recibas en tu mente el color que necesitas, vas a imaginarte
que cubres todo tu cuerpo con él. De esta manera, elevarás
tu frecuencia vibratoria y equilibrarás tu aura. Luego,
respiras profundamente una vez más y abres los ojos.
Un metafísico puede llegar a transformar una situación
indeseable elevando el nivel vibratorio y generando la energía
del polo opuesto hasta encontrar el equilibrio. Aunque el símbolo
del Yin-Yang se representa solamente con los colores blanco y
negro, nuestra mente puede indicarnos la necesidad de utilizar
algún otro color para lograr el equilibrio energético.
Seguramente, te estarás preguntando ¿cuál
es su función? y eso es muy válido. Hay ciertas
características que definen al propósito divino
de tu existencia. La más importante es que dicha función
será siempre tu felicidad. Contrario a las ideas impuestas
por ciertas religiones o sociedades, Dios no quiere sacrificios
sino nuestra propia felicidad. En pocas palabras, todas las actividades
que te dan placer son aquellas que forman parte de tu misión.
En la mayoría de mis alumnos existe una gran resistencia
a aceptar esto último, debido a que han crecido escuchando
que:"Es difícil vivir de lo que a uno le gusta hacer"
o "En la vida hay que sacrificarse para lograr lo que se
quiere". Nada más lejos que esto. Todo lo que corresponde
al Mundo de Dios es fácil y fluye con libertad.
Otra característica importante es la pérdida de
la noción del tiempo. Cuando te encuentras sumido completamente
en una actividad y luego descubres con asombro que han pasado
horas, cuando, en realidad sientes que sólo fueron minutos,
estás vibrando con tu Espíritu. En ese momento el
tiempo humano se altera y uno se conecta con lo eterno.
La vida organizada nos lleva a pensar que nuestro talento nos
tiene que dar dinero, fama o cierto mérito social. Sin
embargo, en el mundo espiritual no es así. A veces, la
misión de algunos es servir a otros para que alcancen fama
y reconocimiento. En otros casos, la misión es cuidar,
alimentar o educar a los demás. Cualquiera sea la forma
que tome la misión, siempre será nuestra felicidad,
nos dé o no dinero. Cuando cumplimos con nuestra misión,
toda la vida se nos facilita; llegan a nosotros los medios para
sustentarnos económica y emocionalmente.
EJERCICIO: ¿CÓMO DESCUBRIR EL PROPÓSITO
DIVINO DE TU EXISTENCIA?
Este ejercicio escrito te será muy iluminador. Para eso
sigue los siguientes pasos:
1) Escribe una lista de las características más
positivas de tu personalidad y luego selecciona según tu
criterio las cuatro mejores. Enuméralas en orden de importancia.
2) En relación con esas cuatro características,
enumera maneras de expresarlas de una forma concreta. Por ejemplo,
si una de tus mejores características es tu sentido del
humor, piensa de ¿Qué manera te gusta canalizarlo?:
escribiendo, bailando, dibujando, enseñando, hablando,
etc.
3) Describe en dos o tres oraciones las características
de tu mundo ideal.
Finalmente, debes armar un párrafo completando las oraciones
con lo que has escrito anteriormente.
"El Propósito Divino de mi existencia es utilizar
mi... (1)... a través de... (2)... para que cada uno...
(3)..."
Sin importar ¿de dónde venimos?, cada uno de nosotros
tiene una misión que cumplir. Además, todos tenemos
acceso al mundo de las posibilidades infinitas y la mayoría
de las veces accedemos a él de manera espontánea.
Todo lo que se nos revela o llega a nuestra mente es para que
lo utilicemos en algún momento. A veces, concebimos ciertas
ideas que parecen imposible de realizar; sin embargo, si han venido
a nuestra mente es por algún motivo. En mi caso particular,
he tomado la costumbre de anotar todas mis ideas en un cuaderno;
también anoto sueños o frases que me gustan o que
me llaman la atención. Cuando me siento a escribir o a
preparar un nuevo proyecto, repaso todo lo escrito en ese cuaderno
y entonces las ideas se conjugan y comienzan a tomar forma concreta.
He tenido la experiencia de concebir ciertas ideas que parecían
muy difíciles de llevar a cabo, y sin embargo, después
de tres o cuatro años se hicieron realidad. La vida me
ha enseñado que la palabra "imposible" sólo
significa que necesito más tiempo.
EJERCICIO: VENTIÚN DÍAS
El Principio de Generación también puede usarse para
"crear" alguna conducta nueva en tu personalidad. El proceso
de auto-definirse o gestarse a uno mismo no es sencillo; sin embargo,
tampoco es imposible. En primer lugar, debes saber que "lo
que se repite durante veintiún días en forma consecutiva
se incorpora a nuestra Alma". Aquello nuevo que ensayas se
convierte en hábito o "nueva creencia". Se debe
comenzar practicando una cualidad por vez, como por ejemplo; la
paciencia, la perseverancia, ser más ordenado, no criticar,
ser más puntual.
La Sabiduría de Dios se manifiesta de una manera muy simple.
Las grandes verdades son fáciles de entender. Muchas veces
no les prestamos atención precisamente porque nos parecen
demasiado sencillas. El verdadero saber se manifiesta en el hombre
como sentido común, no como una acumulación de información
organizada y clasificada. Esto significa que para funcionar bien
en la vida, no es necesario que todo el mundo estudie metafísica.
Con sólo escucharse a sí mismo y seguir los dictados
de su Conciencia, cada persona puede saber a cada momento ¿Qué
es lo mejor que puede hacer?. El Conocimiento es una gran herramienta
que está a nuestra disposición.
La Vida funciona como una computadora. Cuando sabes tocar las teclas
adecuadas, obtienes el resultado que deseas. Los siete principios
que hemos estudiado hasta aquí son las teclas principales
que debes aprender a oprimir para mejorar tu vida. Has dado un paso
gigante en tu crecimiento espiritual por haber llegado hasta aquí,
y ahora te toca poner en práctica este conocimiento.
MEDITACIÓN FINAL
Reconoce tu Poder personal, agradécelo, bendícelo
y comprométete a utilizarlo para hacer el Bien. Renuncia
a toda limitación en tu vida y acepta todo lo mejor para
ti. Eres Uno con Dios; por lo tanto, nada ni nadie te puede impedir
ser feliz aquí y ahora.
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