ORACIÓN PARA EL DOMINGO
Líbrame Señor, yo te lo ruego de todo corazón,
de cuantos males pasados, presentes y futuros, tanto del alma como
del cuerpo, puedan aquejarme, concediéndome por vuestra bondad la
paz, la salud, la tranquilidad y cuanto pueda redundar en la honra
y gloria vuestra. Sedme propicio, Dios y creador mío, y acordarme
la paz y la salud durante mi vida, haciendo que esta vuestra criatura
logre siempre estar asistida del socorro de vuestra misericordia
y que no sea jamás esclava del pecado ni del temor de ninguna turbación;
poh el mismo Jesucristo vuestro hijo, nuestro Señor, que siendo
Dios vive en la unidad del Espíritu Santo por todos los siglos de
los siglos. Así sea. Que la paz del Señor sea siempre contigo. Así
sea. Que esta paz celeste, Señor, que has dejado a tus discípulos,
permanezca siempre firme en mi corazón y sea siempre entre mis enemigos
y yo comu muralla infranqueable. Que la paz Señor, su cara, su cuerpo
me ayuden y protejan mi alma y mi cuerpo. Así sea. Cordero de Dios,
nacido de la Virgen María, que al estar en la cruz has lavado al
mundo de sus pecados, ten piedad de mi alma y de mi cuerpo; Cristo
Cordero de Dios, inmolado por el bien del mundo, ten diedad de mi
alma y de mi cuerpo; Cordero de Dios, por el cual todos los fieles
han sido salvados, dadme tu paz eterna así en la vida de la muerte
como en la muerte de la vida. Así sea.
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