Ciudades
cristalinas de Luz |
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Desde antes de la
era Lemuriana, se han conectado con la Tierra y con sus habitantes humanos,
Ciudades de Luz de dimensiones superiores. Desde que el primer iniciado
tuvo su primera experiencia trascendental, los humanos comenzaron a
tener una conexión directa con estas ciudades cristalinas. Tal
vez en una meditación, o en un sueño lúcido, el
buscador de pronto se encuentra a sí mismo caminando, fuera de
su cuerpo, hacia arriba en un vuelo por los escalones de cristal hacia
un templo de cristal hermoso y lleno de luz. Allí, un Ser de
Luz da la bienvenida al visitante con el regalo de una asta dorada,
un lazo y una corona, o una varita mágica de cristal. Pueden
intercambiar o no palabras. Cuando se completa la visión la persona
regresa a la conciencia despierta sintiendo aún la energía
y la Luz fluyendo a través de su cuerpo. Quisiera ahora hacerlos conscientes de algunas de las ubicaciones de las Ciudades de Luz de la Tierra y del protocolo secreto para tener acceso a ellas. El Monte Shasta es una de las dos únicas Ciudades de Luz ancladas actualmente al nivel de la tierra en el planeta. Así que permítanme comenzar nuestro viaje hacia allá. La primera vez que visité el Monte Shasta, en California en 1985, no sabía nada sobre vórtices y Ciudades de Luz. Por lo tanto, me sorprendí mucho cuando me recibió San Germain (de quien tampoco había oído hablar.) El me indicó amorosamente la fuente de todas las principales áreas problemáticas en mi vida y qué hacer al respecto. Cuando regresé al recinto y le conté a mi amigo, en éxtasis, lo que sucedió, él respondió "Oh si, el Monte Shasta es conocido por cosas como esta. Se supone que es una especie de vórtice o algo", bueno ¡yo estaba convencida! Comencé peregrinajes regulares, durante los cuales siempre llevé un gran cuarzo de cristal claro, que me guiaron a traer. Estas visitas mágicas continuaron hasta que me mudé aquí en octubre de 1988. Cada visita fue mejor y más poderosa que la anterior. En un viaje memorable a finales de 1985, mis interpretaciones visuales fueron alteradas de tal forma que todo lo que yo veía - personas, rocas y árboles por igual - aparecían ligeramente estilizadas geométricamente y tenían números escritos en ellas. Yo supe automáticamente lo que significaban los números y tuve una comprensión instantánea de los principales detalles históricos en la vida de cada persona u objeto natural. Incluso soñaba con geometría sagrada y números, sin palabras, como si fueran un lenguaje viejo y totalmente familiar. San Germain estuvo allí para proporcionarme una guía de mi vida personal también. Fue en diciembre de 1989 cuando finalmente supe con quién había estado hablando todos esos años. Para entonces había experimentado dos o tres tipos de visita a templos de cristal de los que hablé antes. En 1988, justo antes de que me mudara aquí, tuve mi primera experiencia, vi una gran Ciudad Cristalina de Luz flotando como a milla y media sobre la cima del Monte Shasta. Al principio solo la vi por afuera. Seres de Luz de la ciudad sagrada se comunicaron conmigo, me llevaron a través de activaciones, me dieron curaciones y meditaciones que hacer, o solo me enviaron amor. Estaba siendo preparada para las profundas experiencias por venir. En ese tiempo el espacio de Retiro de los Maestros Ascendidos, dentro del más alto de los dos picos, había existido por mucho tiempo. Este luce como una cueva gigante con un techo en domo y una hoguera en el centro. Algunas veces los Maestros Ascendidos se reunían en una larga mesa. En otras ocasiones se sentaban alrededor del fuego, o se paraban en forma de procesión. A veces había plática, incluso discusiones de grupo, mientras que otras nos reuníamos en silencio. Cada visita fue diferente, y lo continúan siendo. Cualquiera puede llamar a los Maestros Ascendidos del Monte Shasta y pedir permiso para ir a su Retiro. Si eres admitido, un Maestro Ascendido vendrá para llevarte. Serás saludado por un Maestro o Maestra Ascendido vestidos con largas túnicas blancas. El Retiro de los Maestros Ascendidos también es el lugar de
reunión en Monte Shasta para la Gran Hermandad Blanca: una orden
mística de Seres de Luz, tanto humanos como de dimensiones superiores,
que están trabajando en Me sentí fuertemente impulsada a manejar tan lejos como fuera
posible aquella noche junto con una amiga. Cerca de los 5000 pies, ambas
sentimos una increíble oleada de energía y supimos que
habíamos pasado a través de un portal de algún
tipo. Una o dos millas adelante, sobrevino otra oleada y un movimiento
raro de energías. En ese punto me sintonicé y le pedí
a los Maestros Ascendidos, por medio de clariaudiencia, que me dijeran
que sucedía. Jesús respondió inmediatamente apareciéndose
ante mí y diciéndome que expandiera mi clarividencia para
ver la montaña como si estuviera a distancia. Vi, enseguida,
una Nave de Luz gigantesca rodeando y conteniendo a la montaña
entera. Jesús me dijo que me había llamado para subir
la montaña y ser parte del anclaje de la Ciudad de Luz al nivel
terrestre. Algunas veces, los visitantes de primera vez no recorren todo el camino
a través de la punta superior de la espiral; algunas veces si
lo hacen. Cuando eres elevado a través de la punta de la espiral,
este Templo de Ascensión es un portal hacia muchos otros lugares,
incluyendo: Shambalah, una Ciudad de Luz Venusina, la Ciudad de Luz
de Machu Pichu y otros. Hacia donde vayas es algo muy individual y está
determinado por los guardianes del Templo de Ascensión. También
debajo del Monte Shasta, está una Ciudad Lemuriana, que tiene
su propio complejo de templos. Nuevamente, tu admisión y experiencia
personal allí es muy individual. Muchos visitantes de esta Ciudad
Lemuriana son recibidos en el patio circular del complejo de templos.
Este es un lugar muy alegre y social, con una gran fuente, muchas flores,
y bancos. Los lemurianos tienden a abrazar más que los Maestros
Ascendidos y otros guías. Puedes ser invitado a visitar sus casas,
la librería o un templo específico. ¡Solo disfruta!
El 8 de febrero del 2000, fui recibida durante una meditación
matutina por varios miembros del Concilio de Luz Superior del Templo
de la Estrella de los Delfines. La Escuela de Misterio de la Estrella
de los Delfines es aquella de la que he sido fundadora y canal. En nuestro
Concilio Superior hay diversos Maestros Ascendidos, los Pleyadianos,
los Sirianos, y los Emisarios Andromedanos de Luz, dos Maestros del
cuadro kármico, la Diosa Antares, Hathor y las Hathors (sus ayudantes),
Sekhmet, Isis, Toth, Osiris, Ptah, Maat, Ra, y An-Ra, y los tres Elohim:
el Elohim del Amor Divino, el Elohim de la Gracia Divina, y el Elohim
de la Inocencia Divina. Este sistema es una contemporarización
de uno de los antiguos sistemas de las escuelas de misterio que existieron
en Lemuria, la Atlántida y el antiguo Egipto. Los Templos del Sol han sido utilizados tradicionalmente como lugares
para hacer ceremonias durante los equinoccios y los solsticios, para
ayudar a los humanos en la alineación con el Plan Divino mientras
éste es calibrado con nuestros ciclos de tiempo (lo que corresponde
a los ciclos orbitales.) En otras palabras, nosotros nos realineamos
con nuestro lugar dentro del cosmos, el propósito de nuestra
alma y la Tierra y el Plan Divino universal, a través de nuestra
conexión con nuestro Sol local. Si pides tres veces y no recibes respuesta, entonces no es el momento apropiado. Los guardianes y los maestros vendrán por ti cuando sea el momento correcto, una vez que hayas hecho la petición. Muchas Ciudades de Luz cristalinas y templos etéreos individuales existen más allá de lo que he nombrado. Solo confía en que cuando sea el momento para que los experimentes, tus guías se asegurarán que suceda. Cuando visites físicamente un chakra de la Tierra, saluda a los Maestros Ascendidos, a los Devas y a los guardianes del espacio sagrado. Diles que has venido a comulgar con los Seres de Luz de la Ciudad de Luz y recibe de su parte lo que sea apropiado. También déjales saber que te gustaría experimentar
y honrar el propósito sagrado de ese espacio, y pide permiso
para entrar. Cuando se sigue este protocolo sagrado, tiende a abrir
tu acceso multidimensional a la belleza y la Luz más profundamente.
También es tradicional en muchas culturas espirituales llevar
un regalo. Quizá nueces o chocolates para los espíritus
de la naturaleza, o una pequeña cantidad de maíz. Deja
cristales únicamente si se te guía específicamente
a ello. De otra forma no pueden ser apropiados para el lugar. A mi me
gusta llevar agua del Monte Shasta y poner un poco dentro de las fuentes
de agua de otros sitios sagrados para crear vínculos con otros
sitios. Cualquier cosa que hagas o a donde sea que vayas, acércate
con el espíritu de honrar y santificar y los regalos que recibas
serán mayores que aquellos que des. ¡Feliz viaje espiritual!
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