| Por primera vez, y en
un marco de seriedad, el tan meneado tema de reencarnación es abordado desde
otra perspectiva. Y como una poderosa ola que recién comienza a gestarse
en los Estados Unidos y Europa, se habla ya de que casi toda persona (con
adecuado método inductivo, desde luego) está capacitada para viajar hacia
sus vidas anteriores y resolver, simultáneamente, el origen de ciertas fobias,
miedos, aversiones, insomnios y otros desórdenes psíquicos.
Según se cree en la actualidad, tras la muerte la materia humana se transforma
en energía pura y puede cambiar a nuevos estados corpóreos manteniendo
en su registro mnémico (o sea la memoria) "elementos" de su estado anterior.
Albert Einstein solía angustiarse con una misma pregunta: "¿Adónde va
la cantidad de energía que parece abandonar el organismo? Esta, creo,
es una de las preguntas esenciales del hombre", reflexionaba el sabio.
Ocurre que el material genético, almacenado en los cromosomas, funciona
como un banco de datos que alberga información de millones de años de
evolución y la memoria de toda la especie. Pero entonces ¿Por qué no recordamos
las vidas pasadas?
Algunos científicos aseguran que existe una ley universal de causa y
efecto que actúa sobre estos recuerdos para salvaguardar la integridad
emocional y mental del individuo, bloqueando la conciencia frente a ellos.
Esta ley parte de la premisa de que la energía humana adquiere distintas
representaciones materiales para cumplir con un ciclo evolutivo común
a toda la especie.
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Método para el viaje a vidas anteriores
10 ETAPAS
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PRIMERA
ETAPA
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Reclinado sobre un sillón o
diván, el terapeuta o guía consulta al paciente que desea indagar
de sí mismo. Generalmente, la respuesta suele ser "simplemente
me gustaría saber quién era antes". Se le ofrece entonces un menú
de posibilidades. Es decir: diversos campos entre los que se pueda
elegir. Como muestra, se cita la exploración de la relación en
una vida con un familiar, el descubrir una vida en la que se potenció
una determinada habilidad o el develar el origen de un miedo irracional. |
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SEGUNDA
ETAPA
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Tras la elección de, por lo menos, dos
campos de interés, el guía debe averiguar cómo se siente el paciente
ante la idea de la hipnosis. La mayoría de las personas manifiestan
temor ante la posibilidad de dejarse controlar por alguien. La
primera tarea será, entonces, despejar temores y ayudar al sujeto
a contemplar la regresión. |
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TERCERA
ETAPA
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Se le explica que no perderá la conciencia
como ocurre durante el sueño y que un sector de su mente (el subconsciente)
queda atento y despierto frente a lo que sucede. |
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CUARTA
ETAPA
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Comienza la inducción hipnótica. Se le
sugiere al sujeto que cierre los ojos y concentre su estado en
la respiración. Comenzará a tener una gradual circunscripción
de los canales sensomotores y habrá una disminución en el ritmo
de las ondas cerebrales (estado Alfa). Simultáneamente iniciarán
su actividad áreas del sistema nervioso central que normalmente
no son accesibles al sujeto en estado de vigilia. |
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QUINTA
ETAPA
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Inmediatamente comenzarán a cobrar evidencia
signos de su estado de profunda concentración. Se le pedirá al
paciente que ponga en marcha su imaginación y sienta "que la relajación
de sus párpados cerrados fluye hacia sus sienes como un líquido
cálido". Su atención se irá dirigiendo lentamente hacia el esparcimiento
del líquido, que va relajando uno por uno los músculos del rostro
y, progresivamente, los del todo el cuerpo. Esta fase dura aproximadamente
diez minutos. Posteriormente deberá imaginar que se encuentra
recostado en un lugar agradable y natural y que, utilizando los
sentidos uno por uno, protagoniza la escena como si realmente
estuviera allí. Esto le permitirá preparar fácilmente el ingreso
a la regresión. |
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SEXTA
ETAPA
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El paciente ya se encuentra en estado Alfa,
un trance lo suficientemente profundo como para iniciar la regresión
a vidas pasadas. No obstante, faltan aún dos pasos fundamentales.
El guía establece un código digital con el inminente viajero,
pidiéndole que piense en la palabra "sí", una y otra vez, advirtiendo
que un dedo levantado querrá decir "sí", subconsciente mediante.
Se establecerá otro dedo para el "no" y otro para el "no quiero
responder". Luego se le preguntará a la mente interna si desea
regresar a una existencia anterior. |
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SEPTIMA
ETAPA
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En ocasiones, el subconsciente
indica que hay cierta resistencia a la regresión. El guía intentará
"negociar" con el subconsciente del viajero ofreciéndole, por
ejemplo, "contemplar todo lo que ocurra como si estuviera frente
a una pantalla cinematográfica". De ser necesario, esa negociación
incluirá el compromiso del guía de borrar toda circunstancia traumática
que el viajero pudiera no resistir al despertar. Y si hay acuerdo,
el guía contará hasta diez pidiéndole al paciente que retroceda
en el tiempo y el espacio a través de un túnel. Al llegar a diez
se encontrará en una temporalidad diferente, en otro lugar y en
otro cuerpo, aunque seguirá siendo el mismo. Se le solicitará
que las imágenes e impresiones sean claras y vívidas. Es común
que el paciente comience a mover los ojos, hacer muecas y mirar
con desconcierto, mientras comunica verbalmente lo que esta experimentando.
Se le harán preguntas que contestará en el idioma de la vida actual
para poder ser interpretado. |
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OCTAVA
ETAPA
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Tras avanzar hasta los hechos
más significativos de la vida anterior, se lo guiará hasta la
muerte, pasando al estado inmediatamente posterior a la experiencia
mortal. En esta instancia se registra un desdoblamiento entre
el cuerpo y la conciencia o energía. En general no produce angustia
sino sensación de liviandad. En realidad, el dolor aparecerá solo
si hay resistencia o excesivo temor hacia la muerte, y suele desaparecer
frente al llanto que casi siempre sobreviene. Tal como sucede
con las experiencias dolorosas, las personas soportan este trance
de diferentes formas. La presencia del terapeuta o guía actúa
en esta instancia como "cable tierra" material y tranquilizador.
El viajero observa a conciencia el trauma y sabe que será posible
dominarlo. |
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NOVENA
ETAPA
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Tras recordar la vida que se deseaba
observar (o reprotagonizar)y encontrar la experiencia causante
de un determinado problema, se le pedirá al viajero que regrese
al presente y a su estado actual, haciéndolo mencionar su nombre
y dejándolo profundamente relajado. El guía contará hacia atrás
desde el diez hasta el cero. |
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DECIMA
ETAPA
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Una vez devuelto al presente,
ambos comentarán la experiencia anterior. Es probable que el paciente
agregue detalles interesantes, como la corrección de errores de
interpretación y hasta mentiras que el subconsciente urdió cuando
creía ser otro. |
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