En este caso aquellos individuos que suelen quedarse ensimismados
o en su mundo de vez en cuando, tendrán más posibilidades y
facilidades para comenzar a ver su aura. También es posible
que te duelan los ojos por el esfuerzo, que te marees un poco
o que te comiencen a lagrimar. Incluso al principio puede que
quedes momentáneamente cegado por una luz. Pero no has de preocuparte
porque esto es lo más normal del mundo debido a que tienes la
visión periférica atrofiada, y has de volver a recuperarla.
No fuerces demasiado las cosas, comienza con unos minutos al
día y a medida que vayas sintiéndote cómodo puedes ampliar el
tiempo. Recuerda que tus ojos son un bien muy preciado y que
hay que cuidarlos así que una vez más te recomendamos que no
te excedas mientras estás aprendiendo.
Bien, el ejercicio se desarrolla de la siguiente manera. Pon
una de las cartulinas debajo de la mano que quieres ver. A una
distancia de unos 10 a 30 cm. La mano ha de estar abierta y
los dedos un poquitín separados entre sí de manera que puedas
ver también su energía por separado. Ahora deposita tu mirada
en el centro de la mano, pero utilízala más bien como un punto
de fuga, es decir, aunque tu mirada está dirigida hacia el nudillo
del centro haz como si quisieras ver más allá, es decir, como
si quisieras ver qué hay detrás de la mano en la cartulina.
A veces puede ser muy útil desenfocar un poco la mirada.
Poco a poco tendrás que ir intuyendo como una neblina transparente
rodea tu mano que es tu doble etérico y con el paso de los segundos
tendrás que ir descubriendo ya esa neblina con tus propios ojos.
Descansa tras unos minutos y prueba el mismo ejercicio con la
otra cartulina.
No es normal que las primeras veces veas colores en esa neblina,
lo más natural es que la veas transparente y de poco grosor.
Pero si sigues practicando verás cada vez con más claridad que
esa neblina se hace mucho más gruesa y que adopta algún que
otro color. Recuerda que no tienes que ver nada prefijado, ni
de una forma concreta. De hecho a veces es posible que veas
como uno de tus dedos parece más largo que los otros, o que
en determinada zona de la mano la neblina es más gruesa que
en el resto.
Tómate lo que veas de manera natural, no lo trasciendas demasiado
porque recuerda que es una capacidad que ya tenías de pequeño,
pero que se te olvidó. Además te recordamos que todo el mundo
puede conseguirlo, así que no desesperes y si de veras tienes
ganas de conseguirlo sigue practicando.
A medida que vayas viendo colores consulta sus significados
en
Los colores del aura.