Crecimiento Personal
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Desarrollo espiritual : por Maestros Ascendidos


Desarrollo espiritual: por Maestros Ascendidos

¿Qué es la evolución y cómo se desenvuelve? ¿Por qué los maestros utilizan parábolas para enseñar lo que es el desarrollo?

El método de la evolución consiste en ajustar el aspecto materia al aspecto Espíritu. Evolución significa el desenvolvimiento gradual en tiempo y espacio de la capacidad inherente de un ser humano.

Los maestros han de utilizar símbolos para enseñar la expresión de la divinidad en tiempo y espacio, y hasta que el ser humano no sea conscientemente consciente de su divinidad y lo demuestre, sólo es posible hablar en parábolas y metáforas de significado simbólico, para que sean corroboradas por medio de la percepción mística y la sabiduría del hombre iluminado.

Un ser humano se manifiesta en el plano físico por medio de la forma y de siete principios, en cada ciclo de vida trabaja para desarrollarlos. Acá es importante diferenciar entre desenvolvimiento y desarrollo: el desenvolvimiento hace referencia a los ciclos y el desarrollo a los principios.

MAESTROS Ascendidos - Ascensión

Cuando se piensa en el progreso cíclico surgen ciertos conceptos que sería conveniente considerar: El concepto de repetición, la ley de Atracción, y los tipos de ciclos.

  1. La repetición se da en el tiempo, en los hechos, y en el espacio.
  2. La evolución cíclica es el resultado de la dualidad onda-partícula, de la actividad de la materia (partícula) y de la Voluntad del espíritu (onda).
  3. Los dos ciclos se presentan porque la esfera rota sobre su eje y alrededor de una órbita.

Al enumerar los principios se procura poner de relieve las tres líneas de desarrollo al considerar la evolución de un Hijo de la Mente.

1.Vitalidad

Cuerpo etérico

Plano físico

2.Emotividad

Cuerpo emocional

Plano astral

3.Mentalidad

Cuerpo mental

Plano mental inferior

4.Abstracción

Cuerpo causal

Plano mental superior

5.Razón pura o Intuición

Cuerpo búdico

Plano búdico

6.Voluntad espiritual

Cuerpo átmico

Plano átmico

7.Voluntad Divina




 

El ser humano en su esencial esencia, es la tríada superior (intención-intuición-intelecto) que se demuestra a través de una forma en evolución gradual, el cuerpo causal (huevo áurico), y utiliza la triple personalidad (pensar-sentir-actuar) como medio para contactar los tres planos inferiores. El propósito de todo ello es el desarrollo de la perfecta auto-conciencia.

Un Ser Humano trabaja por medio de cuerpos compuestos a la vez de:

  1. Tres formas o campos: el físico, emocional y el mental.
  2. Siete centros de fuerza que mantienen a las tres formas en un conjunto coherente y causan su vitalización y coordinación.
  3. Millones de células infinitesimales, cada una de las cuales personifica una vida menor, se halla en constante actividad y rechaza a las otras células a fin de mantener su individualidad o identidad.

En el ser humano tenemos un ciclo triple:

El ciclo del espíritu.

El ciclo del alma.

El ciclo de la personalidad.


Desarrollo del espíritu. 

Mafingers

La conciencia de una vida tras otra se va desenvolviendo secuencialmente de una existencia a otra, reconociendo y comprendiendo que estas vidas son en sí la suma total de todos los poderes y energías cuya voluntad es crear y manifestarse.

La conciencia de la mónada personifica la intención y el propósito divino de la vida y emplea al alma con el objeto de manifestar por intermedio de ella ese inherente propósito de Dios, lo cual determina la cualidad.

El progreso del ser humano mientras recorre la trayectoria del sol en el sendero de la vida, se da por “momentos de crisis” que dan por resultado “un período de polarización”, que conduce inevitablemente a un nuevo impulso y trayectoria progresivos.

Estas tres palabras-crisis, polarización y trayectoria- son la base de la ley cíclica y rigen el proceso evolutivo.

Las tres grandes expresiones del desarrollo de la conciencia son:

  1. La autoconsciencia.
  2. La conciencia grupal.
  3. La conciencia universal.

Todas las almas encarnan por primera vez en el signo de Cáncer y a medida que transcurren las edades, el ser humano entra en todos los signos y sale de ellos y el signo de cada uno es determinado por la naturaleza del rayo de la personalidad que cambia vida tras vida. En esos signos aprende las lecciones necesarias, amplía su horizonte, integra su personalidad, empieza a sentir el alma condicionadora y así descubre su dualidad esencial. Cuando es consciente de su alma, se condiciona a doce encarnaciones, una en cada uno de los doce signos. En ellas debe probarse a sí mismo, logrando grandes momentos de crisis, lucha por su vida espiritual en las doce casas y en las doce constelaciones.

CRISIS

CUALIDAD

CONSTELACION

CRUZ

De la encarnación

Individualización

Cáncer

Cardinal.

De la orientación

Reversión

Aries

Cardinal

De la iniciación

Expansión

Capricornio

Cardinal

De la Renunciación

Crucifixión

Géminis

Mutable

De la Lucha

Conflicto

Escorpio

Fija

Del Nacimiento

Iniciación

Virgo

Mutable

De la Tierra ardiente

Liberación

Leo

Fija.

 

Conexi N
Desarrollo del alma.

La conciencia del Yo (2) corresponde al segundo aspecto de la divinidad, expresándose como cualidad y determinante “color” subjetivo de la apariencia.

Un alma es una combinación dual de energías, la energía del amor y la energía de la voluntad o propósito, cualidades del hilo de la vida. Cuando ambas dominan a la tercera energía, la de la mente, producen el hombre perfecto.

Debe tenerse en cuenta además que el éxito individual separatista evidencia, en sí mismo, la actividad del alma, pues cada individuo es un alma viviente que actúa en las envolturas inferiores de los cuerpos, y se dedica a:

  1. Construir una envoltura tras otra, en sucesivas vidas, las que serán cada vez más adecuadas para su propia expresión.
  2. Desarrollar una sensibilidad en las envolturas -primero en forma consecutiva y por último simultáneamente-, lo que le permitirá responder a esferas o influencias divinas cada vez más elevadas.
  3. Integrar las tres envolturas en una unidad que durante tres y a veces siete vidas (ocasionalmente once), actuarán como personalidad dominante en un amplio campo de expresión, empleando la energía de la ambición para llevarlo a cabo.
  4. Reorientar al yo inferior individual para que el reino de sus deseos y la satisfacción de los logros personales sean oportunamente relegados a su correcto lugar.
  5. Impulsar al hombre autoafirmativo a que efectúe esas nuevas realizaciones que lo encaminarán hacia el Sendero del Discipulado y, oportunamente, al de la Iniciación.
  6. Reemplazar las pasadas ambiciones personales y el autointerés por las necesidades del grupo y el objetivo de servir al mundo

El desarrollo psicológico conduce al hombre a través de la dualidad a la unidad. Las tres etapas del desarrollo del Alma son:

  1. La individualización.
  2. La iniciación.
  3. La identificación.

Por el proceso de la individualización, el alma llega a una verdadera autoconciencia y percepción en los tres mundos de la experiencia; el actor en el drama de la vida domina su parte. Por el proceso de la Iniciación, el alma llega a ser consciente de la naturaleza esencial de la divinidad.  La participación plenamente consciente con el grupo, y la absorción de lo personal e individual en el Todo, caracterizan esta etapa en el sendero de evolución. Por último llega ese misterioso proceso en que el alma es absorbida de tal manera en la Realidad y la Síntesis supremas, mediante la Identificación, que hasta la misma conciencia del grupo se desvanece (excepto cuando se recupera premeditadamente al servir).

La total individualización llega a su culminación cuando se obtiene la personalidad integrada, expresándose como unidad a través de tres aspectos. Dicha expresión de la personalidad comprende:

  1. La plena libertad para utilizar la mente y enfocar la atención sobre todo en lo que concierne al yo personal y sus objetivos. Esto determina el éxito y la prosperidad personales.
  2. El poder de controlar las emociones y, sin embargo, utilizar plenamente el mecanismo sensorio para percibir estados y reacciones y establecer contacto con los aspectos emocionales de otras personalidades.
  3. La capacidad de hacer contacto con el plano de las ideas y traerlas a la conciencia. Aunque sean después subordinadas a un propósito e interpretación egoístas, sin embargo le es posible al hombre ponerse en contacto con lo que puede ser espiritualmente conocido. La libertad de utilizar la mente supone una creciente sensibilidad a la impresión intuitiva.
  4. La demostración de los muchos talentos, poderes y la expresión del genio, más la subyugación enfática de la entera personalidad para expresar algunos de esos poderes. A menudo existe ductilidad y capacidad extremas para realizar en forma eficiente muchas cosas importantes.
  5. El hombre físico es con frecuencia un instrumento maravillosamente sensible a los yoes internos emocional y mental; está dotado de un gran poder magnético, posee a menudo una salud corporal elástica aunque no robusta, gran simpatía y dones personales.

Se ha de tener en cuenta que la individualización es más una crisis que un desarrollo, es el resultado de un proceso que no debe conducir necesariamente a este crisis particular.

Cuando la iniciación llega a su culminación surge un Maestro de Sabiduría liberado. El discípulo llega a ser un hombre  de “Dios” en la tercera iniciación, todos los centros son controlados por el rayo del alma lo que permite la transfiguración. El proceso se repite:

  1. Los diversos rayos que constituyen el hombre inferior separatista se fusionan y mezclan para formar los tres rayos de la personalidad.
  2. Éstos, a su vez, se fusionan y mezclan en una expresión sintética del autoafirmativo y dominante hombre, el yo personal.
  3. Luego, los rayos de la personalidad se convierten en uno y, a su vez, se someten al rayo dual del alma. Nuevamente tres rayos se mezclan y fusionan.
  4. Los rayos del alma dominan a la personalidad y los tres vuelven otra vez a ser uno, porque el rayo dual del alma y el rayo de la personalidad fusionada vibran de acuerdo a la medida de los rayos superiores del alma -siempre se considera al rayo grupal del alma como el verdadero yo del ego.
  5. Después, a su debido tiempo, el rayo del alma comienza (en la tercera iniciación) a fusionarse con el rayo de la Mónada, el rayo de la Vida. El iniciado superior, por lo tanto, no es una expresión triple, sino dual.
  6. Sin embargo, una vez realizada esta dualidad, tiene lugar el misterioso e indescriptible proceso llamado identificación, etapa final del desarrollo del alma.

Así como hay cinco crisis en la vida del hombre cuando se esfuerza por alcanzar la culminación de la iniciación, existen cinco períodos similares de crisis en el proceso de tomar forma en la tercera dimensión; tres son de mayor importancia, el primero, el tercero y el quinto.

ETAPAS RACIALES

APROPIACION DE…

CRISIS DE..

Lemuria

El cuerpo físico

La niñez (entre los 4-7 años)

Atlante

El cuerpo emocional

La adolescencia (14-16 años)

Aria

El cuerpo mental

La adultez (21-25 años)

Raza futura

La personalidad

La madurez ( 35-42 años)

Ultima raza

El alma

La vejez ( 56-63 años)

 


Desarrollo de la personalidad.

La conciencia de la personalidad corresponde al tercer aspecto, la inteligencia. Actúa en materia y sustancia a fin de crear formas para que pueda expresarse la cualidad.

Un hombre puede considerarse que realmente es una personalidad, cuando el aspecto forma y la naturaleza del alma se han unificado. La personalidad es la fusión de tres fuerzas mayores y su subordinación a los impactos de la energía del alma.

En el transcurso de la historia del aspecto material de la manifestación han existido  las siguientes etapas:

  1. La etapa de involución o de apropiación, y la etapa de cons­trucción de los vehículos de expresión, sobre el arco descen­dente, donde el énfasis se pone sobre la construcción, el crecimiento y la apropiación de los cuerpos, y no tanto sobre la Entidad consciente que mora internamente.
  2. La etapa de evolución o sutilización, y la etapa de desarrollo de las cualidades, que conduce a la liberación en el arco ascendente.

Cada una de las dos divisiones principales de este proceso de involución y evolución, puede dividirse en seis expansiones definidas de conciencia. Las que están en el arco ascendente difieren de las que están en el arco descendente, en objetivo, móvil y alcance, y son esencialmente sublimaciones de los aspectos inferiores del desarrollo de la conciencia, etapas que podrían denominarse de:

  1. Apropiación
  2. Aspiración
  3. Acercamiento
  4. Aparición
  5. Actividad
  6. Ambición

Cada etapa, al llegar a la máxima expresión, implica un período de crisis, crisis que tiene lugar antes de iniciarse la próxima etapa de la conciencia del hombre que va despertando.

En el desarrollo de la personalidad se pasa por tres etapas, en las que se van integrando cada uno de los componentes:

  1. El desarrollo mental.
  2. El desarrollo emocional.
  3. El desarrollo físico.

Para Serapis Bey (3) la personalidad  está compuesta de tres campos de energía, junto con sus contenidos. Un  “cuerpo” es la combinación de un campo y de su energía. A partir de su propia energía, el yo-espíritu  proyecta o manifiesta tres campos: el físico, el emocional y el mental. La energía se ordena en ondas estacionarias dentro de una envoltura para formar los tres cuerpos de energía. Un cuarto cuerpo, el cuerpo espiritual, forma un puente entre estos tres cuerpos más bajos y el ESPÍRITU.

 Karma El tercer campo es el hogar del intelecto y opera inclusive en una banda de frecuencias aún más elevada que la emocional, con una relación de giro más alta.

Cualquier pensamiento que se tenga está constituido de energía organizada y tiene su realidad en esa energía. Los pensamientos, por lo tanto, son estructuras energéticas dentro de su campo mental constituyendo lo que llamamos su cuerpo mental.

Éste también se deriva de un diseño oculto, la fuente de esas grandiosas ideas que simplemente “se les ocurren”. Un pensamiento es una cosa real pero sus científicos, sencillamente, aún no han sido capaces de medirlo, aun cuando hay varios proyectos que se están acercando. Muchos experimentos han detectado cambios en la conductividad de una hoja cuando el experimentador se aproxima a una planta viva con tijeras de podar y malas intenciones.

Un pensamiento es una energía de alta frecuencia, organizada bajo una estructura coherente. La claridad de la estructura, de la forma, de un pensamiento depende completamente de la claridad de su concepción.

El desarrollo del cuerpo mental presenta tres etapas.

  1. La mente concreta.
  2. La mente práctica.
  3. La mente abstracta.

Por el análisis, la correlación y la síntesis se desarrolla el poder del pensamiento y la mente abstracta puede unificarse con la concreta.

El cuerpo emocional  es un campo a través del cual corren las energías de unas frecuencias particulares. Ustedes mismos generan algunas de éstas, y ustedes captan otras usando sus campos a manera de antena. Así pues, pueden comunicarse una emoción en particular. Es importante que ustedes sepan, primero, cuál es la energía que ustedes mismos generan y cuál es la que ustedes captan; y, segundo, que ustedes tienen control sobre la energía que permiten entrar a su campo emocional.

El desarrollo del cuerpo emocional presenta tres etapas:

  1. La emocional.
  2. La sensorial.
  3. La sentimental.

El desarrollo del cuerpo cuerpo físico se logra gracias a la vitalidad del ser humano, el cuerpo vital o de fuerza interpenetra cada parte del vehículo denso, siendo el fundamento y la verdadera sustancia del cuerpo físico.

La vida se hace sentir a través de sus tres diferenciaciones:

  1. Materia vibrante de las células que conforman el cuerpo por medio de la vitalidad a través del bazo.
  2. Fuerza coherente que actúa a través de las emociones y por medio del corazón.
  3. Energía dinámica que pone en acción a su ser mediante la voluntad orientadora, propósito e incentivo básico que se hace sentir mediante el cerebro.

Los centros del cuerpo etérico del ser humano (cuatro arriba del diafragma y tres abajo) entran en actividad en tres etapas principales, aunque a través de innumerables des­pertamientos menores:

  1. Su desarrollo es similar al proceso que se efectúa desde “el capullo cerrado hasta el loto abierto” y tiene lugar en el período evolutivo común.
  2. Los pétalos del loto llegan a ser vibrantes y vívidos. Ésta es la etapa de integración de la personalidad.
  3. El corazón del loto, “la joya en el loto”, comienza también a actuar vívidamente. Éste es el período que corresponde a las etapas finales del Sendero.

El proceso del desarrollo se produce mediante cinco crisis del despertamiento, de modo que tenemos un proceso triple y un movimiento quíntuple:

  1. Los centros que están abajo del diafragma son los factores controladores y dominantes. La etapa del denso materialis­mo, del deseo inferior y del impulso físico, se halla en plena expresión. Esto llegó a su máximo desarrollo en la raza Le­muriana, donde el centro sacro era el factor controlador.
  2. Dichos centros entraron en plena actividad adquiriendo ma­yor énfasis el centro plexo solar, el cual oportunamente se convierte en el gran centro de distribución de todas las fuer­zas inferiores y marca el periodo de cambio a un cuerpo superior, el astral. Ésta fue la característica del desarrollo ra­cial atlante.
  3. El despertar del centro laríngeo y la trasferencia de gran parte de la energía inferior a la actividad laríngea. El cen­tro ajna comienza a activarse produciendo personalidades integradas y creadoras. Esta etapa es característica de la actual raza aria.
  4. El despertar del centro cardíaco y la trasferencia de la ener­gía del plexo solar a dicho centro, trae la formación de gru­pos y permite introducir un sentido nuevo y más pleno de energía espiritual. Entonces el énfasis pasa a esos contactos de percepción que revelan el reino de Dios, y el quinto reino de la naturaleza llega a ser activamente creador en la tierra. Esta será la característica de la conciencia de la próxima gran raza.
  5. El despertar del centro coronario, con el consiguiente desper­tar del fuego kundalini en la base de la columna vertebral. Esto lleva a la integración final del alma y el cuerpo, y a la aparición, en la tierra, de una humanidad perfecta, que expresará la naturaleza de la última raza.

Un Maestro que procura el desarrollo de sus discípulos, antes de asignar una técnica de meditación ha de realizar un diagnóstico que incluya:

El análisis de la constitución fisiológica: las glándulas y su relación con los centros energéticos.

El análisis de la conformación psicológica: los tipos de energía y las fuerzas que rigen, controlan y determinan los variables aspectos de la inteligencia del ser humano y que condicionan su conciencia.

El análisis de la configuración astrológica: el lugar que le corresponde al ser humano “en el Sol” y en el esquema general de las cosas, lo relacionan con el todo planetario y le proporcionan copiosa información acerca del factor tiempo que rige a todo individuo.

Lo anterior permitirá hacer un pronóstico acerca del servicio que el ser humano le puede prestar a la humanidad.

Una proyección sociológica , teniendo en cuenta los ideales de la nación en la que sirve y el tipo de sociedad que lo ha influenciado.

Una proyección antropológica, teniendo en cuenta  su probable grado en la escala de evolución en las razas raíces lemuriana (con predisposiciones físicas), atlante (con predominio emocional), aria (con tendencias e inclinaciones mentales), nueva (con cualidades grupales y conciencia idealista).

NOTAS DEL EDITOR.

  1. Los fundamentos del desarrollo del espíritu y del alma fueron tomados del libro Psicología esotérica de Djwal Khul.
  2. Los fundamentos del desarrollo del Yo  se encuentran en el libro Yo soy la mágica presencia de Saint Germain.
  3. Los fundamentos de la personalidad como bandas de frecuencia fueron tomados del libro Un manual para la ascensión de Serapis Bey.


Difundido por Ciudad virtual de la gran Hermandad Blanca.

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