Lo que da a los objetos fotografiados su aspecto
sólido, es sobretodo el juego de luces y de sombras.
La fotografía es capaz de reproducir con extraordinaria fidelidad la
textura y el volumen ya que es muy sensible a las ligeras variaciones
de luz y de sombra, medio utilizado para poner en relieve dichas cualidades.
La calidad y dirección de la luz son determinantes a la hora de representar
el modelado mediante sombras y texturas.
Mediante la yuxtaposición de los elementos contrarios como lo blando
y lo rígido; lo suave y lo anguloso son cualidades que toman más fuerza
si se presentan juntas.
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