El desnudo ha sido un tema favorito desde
la creación de las primeras imágenes, dibujadas o fotografiadas. Para
muchas personas el problema principal es empezar.
Muchos fotógrafos son conscientes de las posibilidades fotogénicas
del desnudo, pero pocos las exploran. Pero con bastante confianza y
un poco de suerte puede uno enfrentar este tema con la misma fortuna
que otro cualquiera.
El problema principal es encontrar modelo.
Antes de tomar fotografías de desnudo hay que tener seguridad sobre
la condición fotogénica del modelo. Si hay dudas disminuirá la seguridad
del sujeto y casi toda posibilidad de éxito.
Las agencias profesionales son sin duda la mejor fuente de modelos.
Los modelos profesionales están acostumbrados a posar y carecen de
inhibiciones.
Y además contribuyen positivamente con el fotógrafo ya que conocen
que tipos de poses son mas atractivas y que ángulos resultan más apropiados.
Pero quizás resulte muy costoso realizar una sesión con un modelo profesional,
por lo que podemos hallar modelos entre amigos y parientes, incluso
algunas personas se sientan alagadas al proponerles realizar una sesión
de desnudos.
También puede contarse con desconocidos. De todas formas siempre se
requerirá una dosis considerable de tacto y de seguridad como convencerlos
de la honradez de sus intenciones y del éxito potencial de la sesión.
Una vez que disponga de modelos, hay que buscar un lugar. No es necesario
un gran estudio ni un equipo costoso, con una habitación y luz diurna
se puden obtener resultados muy buenos.
La iluminación difusa que penetra por una ventana en un día nublado
pero luminoso, realza los contornos del cuerpo sin producir sombras
duras. Y la luz clara blanca da una tonalidad natural y limpia a la
piel que disimula los defectos.
Se deberá evitar preferiblemente la presencia de intrusos para que
modelo y fotógrafo puedan trabajar sin nerviosismo ni inhibiciones.
Aunque depende del tipo de fotografías programadas generalmente se
debe buscar un lugar con amplias ventanas para tener buena iluminación,
y se debe tener cuidado a las sombras de arboles u otras que puedan
estropear la escena. Por eso son preferibles los pisos altos y una habitación
con ventanas bajas que iluminen el sujeto completamente.
Una de las fotografías mas corrientes y a menudo más agradable de fotografiar
un desnudo (preferiblemente femenino) es una mujer junto a una ventana
en situación de mirar a través de ella pensativamente.
El decorado de la habitación depende de las fotografías a realizar.
Una piel bronceada resplandece sobre unas luminosas paredes blancas,
mientras que una piel blanca se confunde sobre una pared rosa claro
o crema. Igualmente una pared rugosa realza la suavidad de la piel.
Cualquiera sea la habitación elegida, es preferible que el fondo sea
simple.
Las curvas y pliegues sugieren sensualidad, las cortinas y alfombras
transmiten sensación de lujo, y la asociación con ropas de cama añade
un toque de erotismo.
Antes de comenzar conviene tener claro que tipo de fotografía desea
hacer. Es conveniente también hacer un guión de trabajo para aprovechar
mejor el tiempo y dirijir al modelo.
La relación del fotógrafo y el modelo es muy importante durante las
tomas. Ambos necesitan sentirse a gusto.
No obstante, cualquiera sea el tratamiento que dé al sujeto, el resultado
último depende de su creatividad y de su capacidad para dirigir al modelo
durante la sesión con gentileza y tacto.
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