3. PRINCIPIO DE VIBRACIÓN
Hemos aprendido anteriormente que "Dios crea todo
a partir de su Mente". Nosotros, creados a Su Imagen y Semejanza,
hacemos lo mismo. Por lo tanto, llegamos a la conclusion de que
vivimos en un Universo mental: "Aquello que llegamos a Creer
es lo que se manifiesta en nuestra vida".
La mente humana está dividida básicamente en dos partes:
la Consciente y la Inconsciente. La última es la depositaria
de todas nuestras programaciones y recuerdos; mientras que en la
primera radica todo nuestro Poder de Decisión.
La Mente Consciente es la que se encuentra conectada con el Espíritu.
Solamente al ser consciente de lo que vives lo puedes cambiar. La
Mente Subconsciente es la equivalente al Alma; es el gran archivo
de las experiencias de esta vida y de las anteriores. Finalmente,
tenemos nuestro Cuerpo Físico, que es el vehículo
principal para vivir las experiencias en este plano.
Aprendimos que existe una correspondencia entre lo que vivimos por
fuera y lo que llevamos adentro; que la realidad no es más
que un espejo de nuestro interior. Esto significa que si vivimos
un caos, sin amor, con problemas económicos, o enfermos,
es porque existe una idea o programación que nos lleva a
elegir eso.
A partir de esta unidad, vamos a dar un paso adelante y estudiaremos
una de las maneras de producir cambios profundos en nuestra realidad.
Textualmente, el Principio de Vibración dice lo siguiente:
"Nada está inmóvil, todo se mueve, todo vibra".
Esto significa que en el Universo donde vivimos no existe nada que
sea totalmente firme o estable. Todo se encuentra en un continuo
movimiento, una continua vibración y transformación.
Cada parte del Universo tiende a transformarse en algo mejor, evoluciona
hacia un nuevo nivel de existencia.
En nuestro orden personal, la vida nos empuja siempre a vivir de
una manera mejor. Las crisis aparecen cuando permanecemos rígidos
o inflexibles en una posición. Cuanto más cerrados
estemos en una posición o idea, más fuerte será
el esfuerzo que hará el Universo para movernos de allí.
Por eso es que la gente sufre fuertes crisis y luego cambia. Algunas
personas necesitan pasar por enfermedades, accidentes o pérdidas
para darse cuenta del valor que tienen ciertas personas o su propia
vida. Hay otras personas que caen en la inercia y no toman decisiones;
cuando eso ocurre, el Universo mismo toma las decisiones por ellos.
De acuerdo con el Principio de Vibración "debemos aprender
a prepararnos para los cambios en la vida". Según este
principio, si tiendes a aferrarte a una vivienda, una pareja, un
trabajo, una amistad, o a cualquier objeto que te dé seguridad,
lo más probable es que tarde o temprano sufras. ¿Por
qué? Porque en el Universo no existe nada que se encuentre
inmóvil.
Esto no significa que tendrás que quedarte sin vivienda,
familia, trabajo o pareja; sino que lo que hoy estás viviendo
no se repetirá en el futuro. No hay manera posible de repetir
el pasado. Existen parejas que, después de haberse separado,
deciden volver a estar juntos con la intención de ser como
antes. Esto es un camino seguro a la frustración. Es posible
que la reconciliación los lleve a vivir una mejor relación
que la del pasado, pero nunca igual.
Este principio hermético nos enseña que cada objeto
que vemos está compuesto de millones de átomos. Estos
átomos se encuentran formados por partículas que giran
a grandes velocidades alrededor de un núcleo.
Podemos decir que existen dos formas extremas de vibración:
una baja, que corresponde a la materia y otra alta, que pertenece
al terreno del Espíritu.
Cuando la vibración es muy baja, decimos que la materia está
en reposo, permanece inerte para nuestros sentidos y parece sólida.
Sin embargo, la materia está compuesta de millones de átomos
que se encuentran en pleno movimiento y transformación. Por
otra parte, cuando la vibración es muy alta, llegamos al
extremo del Espíritu y decimos también que la materia
está en reposo. Aquí la materia vibra en una frecuencia
tan alta que nos da la sensación de que tampoco tiene movimiento.
Para entender mejor este concepto, imagínate las paletas
de un ventilador. Cuando el ventilador está sin funcionar
puedes percibir claramente sus partes, que están en reposo.
Cuando pones en marcha el aparato, y especialmente a altas velocidades,
las paletas giran tan rápidamente que parecen desaparecer
e, incluso, puedes ver a través de ellas. Aquí también
decimos que la materia está en reposo porque pareciera no
existir. Este es el nivel del Espíritu. El eslabón
entre la materia y el Espíritu es el éter.
Los órganos de nuestro cuerpo físico están
formados por células, que, en última instancia, están
compuestas de átomos. Por lo tanto, aquello que percibimos
como un cuerpo sólido no es tan sólido. Nuestro cuerpo
físico está formado por un 99,999% de espacio vacío,
y solamente 0,001% de materia; este último porcentaje, según
la Física Cuántica, es también espacio vacío.
La Física Cuántica es la que estudia el comportamiento
del átomo. Ella nos enseña que nuestro cuerpo físico
se encuentra continuamente intercambiando átomos con el medio.
Al inhalar aire tomamos los átomos con el medio. Al inhalar
tomamos los átomos del entorno; al exhalar devolvemos átomos
de nuestro propio cuerpo físico.
Literalmente, cuando ingresamos en un lugar, empezamos a absorber
parte de ese lugar. Por eso es que algunos lugares nos llenan de
energía positiva o todo lo contrario. Los lugares de la naturaleza
como... playas, montañas, bosques, lagos y demás,
están cargados de vibraciones positivas.
Cuando permanecemos en ellos, nuestro cuerpo físico se renueva
con átomos de alta calidad. Por tal motivo, uno se regenera
y se sana al estar en ese tipo de lugares. Por el contrario, cuando
uno ha permanecido cierto tiempo en un lugar de vibraciones bajas
o negativas, se siente contaminado. La recuperación no es
inmediata y podemos permanecer hasta varios días sintiéndonos
mal por las energías que hemos ingerido.
Cada tres años, el cuerpo humano renueva completamente todos
sus átomos, después de este tiempo, poseemos un modelo
absolutamente nuevo de cuerpo físico. La pregunta inevitable
es ¿qué hace que el cuerpo cambie o se deteriore?.
Hay una sola respuesta... la Mente.
Lo que lleva a los átomos a agruparse y a producir cambios
en tu cuerpo es la idea que gobierna tu propia mente. Si piensas
que a los cincuenta años comienza la vejez de tu vida, tu
cuerpo envejecerá. Por el contrario, si crees que a esa edad
estás en tu mejor momento, entonces tu cuerpo responderá
dándote vitalidad y entusiasmo. Cada uno de nosotros tiene
su propio reloj biológico y éste determina cuándo
comenzamos a envejecer.
De la misma manera, cada partícula de tu cuerpo físico
está "escuchando" tu diálogo interno y responderá
fielmente al mismo. Si tienes pensamientos felices, tu cuerpo reaccionará
con energías positivas. Por el contrario, si te deprimes
y sólo ves la vida de una manera muy negativa, lo más
probable es que te enfermes. Las personas que tienen enfermedades
crónicas son aquellas que tienen pensamientos "crónicos",
cuando renuncian a los patrones de conducta antiguos y sus ideas
más negativas... comienza su curación.
A pesar de que nuestro cuerpo se regenera constantemente, la razón
de su deterioro es que creemos que eso necesariamente nos debe ocurrir.
Existe una historia, un pasado, que sustenta esa creencia. Al creer
en ese pasado, continuamos repitiendo la historia... No estamos
solos con nuestros pensamientos; vivimos en una sociedad donde crecemos,
aprendemos y nos desenvolvemos a diario. De ella tomamos una serie
de ideas a veces muy positivas y otras, no tanto. Si pudieras levantarte
mañana olvidándote completamente de tu pasado, tu
cuerpo no envejecería. Si decidieras, por ejemplo, vivir
doscientos años, todo tu cuerpo respondería a esta
idea pero, primero, tendrías que convencerte a ti mismo de
esa posibilidad. Tu cuerpo "escucha" tu diálogo
interno y si tienes dudas, manifestará esas dudas. Recuerda
que no son los pensamientos lo que se manifiestan sino las creencias.
Si crees en la enfermedad, las células de tu sistema inmunológico
bajarán sus armas y permitirán que contraigan alguna
enfermedad. Por el contrario si crees que tu cuerpo físico
es saludable y resistente, tu sistema inmunológico tomará
esta idea como una orden y jamás te enfermarás.
Uno de los descubrimientos más interesantes de la Física
Cuántica es que el resultado de cualquier experimento dependerá
en gran medida del grado de expectativa de quien lo realiza. Antes
se creía que si dos personas realizaban la misma prueba,
con los mismos ingredientes y medidas, llegarían a obtener
el mismo resultado. Ahora se sabe que los átomos se agrupan
según su compatibilidad y responden a las expectativas del
observador. Esta es la razón por la cual una persona puede
tener la habilidad de cocinar una comida muy sabrosa y nadie puede
imitarla, aún cuando los demás sigan todas sus indicaciones
y utilicen los mismos ingredientes, el resultado nunca será
el mismo. El resultado depende siempre de la expectativa del observador
y de su interés personal en el experimento. De esto se deduce
fácilmente que la comida más sabrosa será aquella
que contenga como ingrediente principal mucho amor. 3.
PRINCIPIO DE VIBRACIÓN (2da. Parte)
LAS VIBRACIONES MÁS POSITIVAS
El cerebro humano está compuesto por millones de células
llamadas "neuronas". Cuando una persona toma una decisión,
las neuronas llevan el mensaje o la orden al resto del cuerpo físico
para producir la acción. Por ejemplo, un individuo siente
calor y decide aflojarse el cuello de la camisa y la corbata. Las
neuronas transmiten la orden elegida a los músculos de las
manos para realizar los movimientos necesarios. En apariencia, no
existe ningún misterio en esto, sin embargo, lo hay. Los
científicos se han preguntado ¿dónde está
aquel que sintió calor y eligió aflojarse la camisa
y la corbata?.
A través de muchos experimentos, se ha descubierto el "mapa
del cerebro", según el cual se conocen las actividades
que desarrollan las distintas partes del cerebro y su relación
con el cuerpo físico. Sin embargo, los investigadores no
han encontrado jamás dónde está la parte que
elige realizar un determinado movimiento. La conclusión a
la que se ha llegado es asombrosa. La mente no está en el
cuerpo. La Mente ocupa el cerebro físico pero no está
en él. La Mente es más grande que todo el cuerpo físico
y se encuentra en cada parte del mismo, no solamente en el cerebro.
Cuando decimos "Me vino esta idea a la mente", estamos
reafirmando la verdad científica de que las ideas provienen
de otro lado.
Por el momento, debes entender que cada pensamiento que eliges pensar
proviene de un espacio infinito, en el que existen también
posibilidades infinitas, y tu ser hace una elección determinada
en cada momento. Pero tu verdadero ser no es ninguno de tus pensamientos
sino aquel que hace la elección.
Todo el Universo está compuesto básicamente de la
misma sustancia y nosotros, a través de nuestra intención,
podemos manejarla para manifestar la realidad que deseamos. De acuerdo
con el Principio de Vibración, debemos ir creando la vibración
necesaria para atraer la sustancia necesaria.
El Principio de Vibración nos enseña que "las
energías iguales se atraen". Por eso vemos que los deportistas
van a entrenar a un mismo lugar, al igual que los religiosos se
reúnen en una iglesia, los intelectuales en una biblioteca,
o los metafísicos en algún lugar de estudio. De esta
manera, cada uno se rodea de gente y lugares que están vibrando
en la misma frecuencia.
En el Universo existen tres niveles elementales de vibración:
baja, media y alta. Son tres escalones con características
propias. De acuerdo con nuestro nivel vibratorio personal, estamos
ubicados en algunos de estos tres escalones y, como consecuencia,
atraemos las cosas de dicho nivel Es imposible atraer situaciones
u objetos que tienen una vibración alta si uno se encuentra
en el escalón más bajo.
La depresión, la angustia, el miedo, las enfermedades y todas
las emociones más negativas nos llevan a vibrar en el nivel
más bajo de esta escala. Mientras una persona se mantenga
"vibrando bajo", sólo atraerá a su vida
a personas o situaciones que aumentarán su malestar. Este
es el nivel de la "mala suerte". Mucha gente dice: "No
termino de salir de un problema que ya tengo otro". La respuesta
a esto es muy simple: mientras la persona se mantenga vibrando en
ese nivel, continuará atrayendo las cosas de dicho nivel.
Hasta que esa persona no cambie su vibración personal, no
se manifestarán ni la salud, ni la alegría, ni el
amor, ni la suerte en general.
En el nivel vibración media aparecen las soluciones y la
vida fluye. Los obstáculos y problemas de este nivel son
más fáciles de resolver y la persona que se encuentra
en esa vibración siempre muestra una actitud optimista hacia
la vida.
Finalmente, el nivel de vibración más alta corresponde
a de la iluminación, la paz y el amor perfecto. Aquí
no existen problemas, miedos o enfermedades. Cuando uno vibra en
este nivel, lo que uno piensa se manifiesta inmediatamente. El reconocimiento
del poder personal es total y absoluto y, por lo general, se lo
utiliza para servir a la humanidad.
La vibración más baja corresponde al terreno de nuestro
ego, es el nivel del miedo y por eso se generan toda clase de problemas.
La vibración media es el terreno de la esperanza, de esta
manera, comienza a producirse la "suerte". Finalmente,
la vibración más alta corresponde al terreno del Espíritu,
es el nivel de la Fe Absoluta, en el cual se producen los milagros.
En mi opinión, la mayoría de nosotros nos encontramos
vibrando en el nivel medio. A veces decaemos por los problemas que
se nos presentan y después de realizar cierto esfuerzo nos
recuperamos. Otras veces, vivimos momentos de iluminación
y gran conexión con nuestro Creador, entonces, vibramos con
una energía alta y nos sentimos poderosos, llenos de fe y
entusiasmo.
Cuando una persona comienza su camino de crecimiento personal, lo
primero que surge son sus resistencias internas. El primer día
decide, por ejemplo, comenzar una dieta, repetir afirmaciones u
organizar su vida, sin embargo, al día siguiente es probable
que no haga ni la mitad de las cosas que se propuso. Estas resistencias
están generadas por el ego, el esgo es la parte que se siente
separada del Espíritu y que, a su vez, genera el drama personal.
Es muy difícil mantenerse en un mismo nivel todo el tiempo.
Es probable que te sientas muy bien en un momento, pero luego te
encuentres con tu ex pareja, o te pelees con tu jefe, tu hijo o
un amigo, o te enfermes, y encuentres tu vibración personal
cambie súbitamente. Cada persona debe aprender a cuidar sobremanera
su vibración personal.
Por lo general, aquellas personas que nos traen problemas son "maestros"
que ponen a prueba nuestra posición, de esta manera sabemos
si esa posición es sólida o no. Si alguna persona
tiene la facultad de "ponerte de mal humor", es porque
aún tienes una parte débil en tu ser que necesita
ser sanada. No puedes cambiar a los demás pero sí
puedes cambiarte a ti mismo.
Otra verdad metafísica explica que "las Leyes Superiores
se imponen sobre las Inferiores". Esto significa que en cuanto
mejores tu vibración personal, mejorarás la vibración
de todos aquellos que te rodean. Esta es la forma más efectiva
de cambiar a los demás". Con sólo mejorar uno
mismo, mejoran las relaciones con los otros. Este principio nunca
funciona al revés, ninguna persona de vibración baja
puedes disminuir tu vibración, salvo que te encuentes débil,
de ser así, no estabas vibrando alto.
La preocupación complica la solución de un problema
porque baja el nivel vibratorio. En nuestra cultura esta "bien
visto" que una madre se preocupe por su hijo o viceversa. Sin
embargo, desde el punto de vista metafísico, la preocupación
puede ser muy dañina porque aumente la fe en lo negativo
y agrava el problema. La mejor manera de ayudar a una persona es
"ocuparse" de ella para que mantenga la fe bien alta y
piense en la solución feliz del problema. Un hijo que se
angustia por la enfermedad de su madre está demostrando tener
más fe en la enfermedad que en la recuperación de
su salud; por lo tanto, su preocupación está ayudando
a que su madre se enferme aún más. En ese caso, el
hijo deberá primero curar sus propios miedos para luego intentar
ayudar a su madre. Esto no significa ser indiferente al problema,
sino todo lo contrario; la diferencia esencial reside en que debe
mantener toda la atención posible en la feliz solución.
La fe del hijo en la curación de su madre será la
mejor ayuda que ella pueda recibir.
Cada vez que quieras ayudar a alguien, deberás primero elevar
al máximo tu energía personal y después entrar
en contacto con la persona necesitada. En síntesis, para
ayudar a otros tienes que estar muy bien contigo mismo; de lo contrario,
el problema ajeno te puede llegar a absorber. Un metafísico
debe ser sanamente egoísta y pensar en sí mismo primero;
debe aprender a mantenerse siempre en una posición fuerte
para ayudar a los demás a salir del pozo.
Debes recordar que es el ego de cada no el que genera los dramas
personales. Por eso, es importante que te mantengas en una posición
positiva para recordarle al otro su verdadera naturaleza espiritual,
que la vida es felicidad y que debe restituir su nivel de alegría.
No escuches al ego de la persona que sufre; escucha a su Espíritu
y te darás cuenta que Dios siempre está presente.
Cuando una persona siente un gran miedo, está utilizando
todas las técnicas metafísicas en forma negativa.
La persona pronuncia las palabras que describen su miedo; visualiza
con claridad lo que podría pasarle y, finalmente,, siente
en todo su cuerpo las reacciones que el miedo produce. Si se insiste
un poco en este proceso, la manifestación de aquello que
se teme se producirá con mucha facilidad. Si la persona tiene
miedo a enfermarse, es probable que hable con la gente acerca de
la enfermedad; también, se vea a sí misma padeciéndola
y se imagine todo el dolor que su cuerpo sentiría si estuviera
verdaderamente enferma.
En síntesis, el miedo es la fe en lo negativo. Para elevar
el nivel vibratorio se debe utilizar esta misma fórmula pero
eligiendo pensamientos más positivos.
El primer paso es cancelar el miedo repitiendo "cancelado"
en voz alta, por lo menos tres veces. Luego se debe repetir alguna
afirmación positiva, como, por ejemplo: "Yo Soy muy
sano. Mi cuerpo físico está siempre saludable y fuerte".
Luego la persona debe verse a sí misma saludable y feliz.
Finalmente, debe sentir su cuerpo funcionando correctamente. Para
finalizar, quiero mencionarte que NO existen enfermedades incurables;
sólo existen personas incurables. CÓMO
GENERAR ENERGÍAS POSITIVAS
Las energías iguales se atraen. Esto significa que cuando
tu vibración personal es muy baja... se te presentan muchos
problemas. Lo primero que debes hacer es mejorarla, para entonces
atraer a tu vida situaciones y personas que te den más felicidad.
CUIDAR LA PALABRA
Para generar una mejor vibración personal, en primer lugar
deberás ser muy cuidadoso con lo que pronuncias. Evita usar
las "malas palabras"; ellas tienen una vibración
muy baja y afectan tanto al ambiente como a las personas. Puedes
utilizar las malas palabras una vez como descarga de tu enojo y
eso es válido; el problema se presenta cuando se convierten
en vocabulario habitual.
Otras palabras que tienen vibración muy baja son aquellas
que pronuncian cuando uno se queja o critica a alguien. La Palabra
tiene poder Creador.
Cuando nos quejamos de algo sólo estamos afirmando más
el problema. Por otra parte, cuando criticamos a alguien estamos
dándole más lugar a la percepción de nuestro
ego que a la de nuestro Espíritu. El ego siempre marca las
diferencias y nos aleja de estar en paz unos con otros. El Espíritu
nos recuerda que "Todos somos Hijos de Dios y que ÉL
nos ama a todos por igual.
La crítica hace que veas en el otro lo que no ves en ti mismo.
Si la tomas de esta manera, puedes llegar a convertirse en una herramienta
muy útil para tu conocimiento personal. Una vez que resuelvas
tus propios problemas internos, dejarás de criticar a los
demás.
Evita participar en discusiones o en reuniones donde sólo
se hable vanamente. Cuida tu energía verbal y resérvala
para decretar aquello que sea importante para ti
SELECCIONAR LAS IMÁGENES
Debes hacer un gran esfuerzo para concentrar toda tu atención
en las imágenes que sean más positivas para tu evolución.
Tal como lo vimos al estudiar el Principio del Mentalismo, las imágenes
de guerra, crueldad, pobreza, enfermedad, catástrofes o cualquier
otra situación que te haga sentir miedo o inseguridad...
aumentarán más la sensación de estar separado
de tu Creador y no te conducirán de ninguna manera a tener
más paz.
Esto no significa que debas vivir ausente de lo que sucede en el
mundo. Puedes informarte y conocer todas las noticias del momento
sin que eso te haga sentirte culpable; lo importante es que aprendas
a "concentrar tu atención en lo bueno". Sólo
esto te ayudará a elevar tu energía personal. Presta
atención a la reacción de tu cuerpo cuando lees una
buena noticia. Seguramente sentirás alegría, más
confianza y paz. Es probable que estés pensando: "Pero
todos las noticias del mundo ahora son muy malas". Si ésta
es tu idea, entonces cancélala inmediatamente; de lo contrario,
te tocará ver todas las peores noticias del planeta. Por
el contrario, si comienzas a creer que en el mundo también
suceden cosas buenas, te enterarás de todo lo bueno.
LA SENSACIÓN FÍSICA
El placer es el camino más directo para aumentar tu energía
personal. Es aconsejable practicar todas las actividades que te
brinden placer físico, como los deportes, el baile, la gimnasia,
el caminar por un parque o frente al mar y demás. La visita
a lugares naturales siempre ayuda a elevar la vibración personal.
La risa de placer y aumenta considerablemente el nivel energético
personal además de acelerar los procesos curativos del cuerpo.
Rodéate de gente que te haga reír; mira programas
cómicos, especialmente aquellos en que el humor no es personal;
encuéntrale el lado cómico a todo lo que te sucede
y verás cómo la soluciones aparecen más fácilmente.
Si estás muy enojado y alguien te hace reír, notarás
que no puedes volver a enojarte como antes. La risa y el enojo no
son compatibles. Cuando más nos reímos, más
rápido desaparece la ira.
A veces, es conveniente valerse del recuerdo de situaciones felices
del pasado. La mayoría de la gente se pasa todo el tiempo
recordando todo lo malo que le ha tocado vivir y lamentándose;
eso sólo sirve para atraer más cosas malas al presente
porque se está generando el mismo tipo de energías.
Si quieres vivir una situación muy romántica en el
presente, puedes traer a tu memoria el recuerdo del momento más
romántico y que hayas vivido en el pasado. Revive la sensación
física sin poner la atención en la otra persona; sólo
recuerda aquello que sentías dentro de ti y vuelve a experimentarlo.
Cuando más lo hagas y disfrutes, más pronto tendrás
a tu lado a la persona que te dará todo ese placer.
La razón por la que no debes poner la atención en
quien estuvo a tu lado en el pasado es que, muy probablemente, ésta
no sea la misma persona en el presente. Deja al Universo que te
provea de la persona más adecuada para ti en el presente.
Las personas que se sienten solas y se quejan de su soledad, sólo
atraen más soledad o relaciones que fracasan rápidamente.
Si éste es tu caso y no puedes recordar ningún momento
romántico de tu pasado, tienes que crearlo en tu imaginación.
Concéntrate en las imágenes, palabras y sensaciones
que te ayuden a vibrar en la frecuencia del amor y, entonces, al
amor aparecerá en tu vida. Recuerda que las energías
iguales se atraen solo el Amor atrae al Amor. 3.
PRINCIPIO DE VIBRACIÓN (3ra.Parte) MEJORA
LA ALIMENTACIÓN
Hay alimentos que tienen vibración muy baja, como las carnes.
Entre éstas, las rojas son las peores. El comer carne aumentará
la parte primitiva de tu Ser y estarás más propenso
a enojarte con facilidad y a ser más agresivo. La naturaleza
nos enseña que los animales más agresivos son los
que comen la carne de otros animales. Además, poseen un intestino
más corto que el humano y pueden desecharla más rápidamente
antes de que se descomponga. Cuando una persona come carne no siente
hambre por bastante tiempo porque el cuerpo está haciendo
un esfuerzo enorme para digerirla. Lo peor es que no se la elimina
con rapidez y, entonces, el cuerpo se llena de toxinas. La carne
de cerdo es la que tiene la vibración más baja; por
lo tanto, deberías evitar completamente su ingestión.
Si estás acostumbrado a comer carne, no lo dejes por completo.
Es conveniente que reduzcas su ingestión gradualmente porque
de lo contrario podrías producir un gran desequilibrio en
tu cuerpo. Es verdad que hay personas que han comido carne toda
su vida y han sido muy saludables; pero seguramente no han llegado
a desarrollar un gran conocimiento metafísico. Recuerda que
tú has comenzado a transitar un camino diferente, en el cual
se requiere que seas muy consciente de todo lo que haces.
Comemos para tomar energía de los alimentos; por lo tanto,
debes concentrarte en aquellos alimentos que te dan mayor vitalidad.
Los vegetales, las frutas y los granos son muy buenos para el cuerpo
porque son de fácil digestión y te brindan toda la
energía que necesitas. Por lo general, todo lo que tiene
vida da más vida; por eso, las ensaladas frescas y las frutas
son las mejores.
Si tienes problemas de sobrepeso o, por el contrario, un peso menor
al necesario, debes hacer un esfuerzo para mejorarlo. Consulta con
un nutricionista, cambia tus hábitos alimenticios, ama tu
cuerpo. No te sometas a dietas tortuosas: ése no es el camino
ideal. El proceso tiene que ser amable y gradual porque debe ir
acompañado también de un cambio de ideas.
MEJORAR LA POSTURA PERSONAL
Cuando una persona está cansada, los hombros permanecen bajos
y la columna se encorva. Si ésta es tu postura habitual,
tu vibración personal será siempre muy baja.
Tienes que enderezar tu columna, mantener la frente alta, los brazos
firmes y las piernas listas para la acción. De esta manera,
la energía vital recorrerá con facilidad todo tu Ser.
Para eliminar la depresión o cualquier angustia, sólo
tienes que dar palmadas en tu pecho, al estilo Tarzán. Si
gritas, mejor aún. Pruébalo ahora mismo y notará
el gran cambio de vibración. CÓMO
ALCANZAR LAS VIBRACIONES MÁS ALTAS
Además de las recomendaciones prácticas que hemos
visto para elevar tu energía personal, existen otras que
te ayudarán a conectarte con tu Divinidad; de esta manera,
experimentarás la vibración más alta gracias
a la cual se producen los milagros.
EL SONIDO "OHM"
La repetición de "mantras" o palabras de poder,
por lo general de origen sánscrito, ayudan a cambiar la vibración
de cualquier situación.
El mantra más simple y efectivo es el del sonido "Ohm"
o sonido del Universo. Debes respirar hondo y, al exhalar, pronunciar
lentamente "Ohm" haciendo hincapié primero en la
vocal y luego en la consonante.
La vibración de este sonido te unifica con el Universo y
es muy útil para disolver cualquier emoción o situación
negativa. Debes repetirlo, por lo menos, durante quince minutos.
Recuerda el autor que cuando tuvo su última crisis emocional
entraba en meditación repitiendo este mantra y así
logró disolver las emociones negativas, miedos y angustias.
En ese momento lo hacía tres o cuatro veces por día.
El sonido "Ohm" le ayudó a recobrar su eje y a
elevar su energía personal a un nivel muy alto.
Cuando uno comienza a repetir "Ohm", lo primero que viene
a la mente son todos los problemas y pensamientos que se quieren
evitar. Lejos de alcanzar más paz, uno se siente abrumado.
Pero, al continuar repitiéndolo, dichos pensamientos comienzan
a diluirse poco a poco. La sensación de paz y bienestar se
hace inevitable después de unos minutos de práctica.
LA INVOCACIÓN DE LOS ÁNGELES
Entre Dios y nosotros se encuentran los Ángeles. Ellos son
Seres de Luz y Amor que tienen la función de ayudarnos en
nuestra evolución.
Estas presencias divinas están dispuestas a colaborar y resolver
cualquier tipo de cuestión que nos aflija. La solución
que ellos manifestarán será siempre una forma de paz
y armonía para todos. Si te encuentras envuelto en un problema
de pareja, si no te sientes feliz en tu trabajo, si tienes alguna
dolencia física o cualquier otro tipo de problemas, pide
ayuda a los Ángeles. Ellos están listos para entrar
en acción y manifestar lo mejor para ti.
Ninguna entidad espiritual puede intervenir en nuestra vida sin
antes habérsele concedido el permiso para hacerlo. Esto es
debido a que tenemos libre albedrío; es decir, que podemos
elegir resolver todos los problemas por cuenta propia o bien pedir
ayuda al cielo.
Para invocar la ayuda de los Ángeles, hay que hablar desde
el Corazón, con profundo sentimiento y honestidad. No es
conveniente pedir una solución determinada porque quizás
ésta no sea la más feliz; sólo debe ponerse
el problema en sus manos y confiar en que la solución que
se manifestará será la más conveniente para
todos. La energía de los Ángeles es muy elevada y
cuando uno entra en contacto con ellos, se siente una profunda paz
y alegría, y se hace inevitable sonreír.
Cuando tengo que ir a algún lugar a negociar o pedir algo,
les pido que vayan delante de mí y que realicen la operación
por mí. Así, el tema ya estará resuelto cuando
yo llegue.
Cuando estoy en conflicto con alguna persona en particular, le pido
a mi Ángel Guardián que hable con el Ángel
Guardián de esa persona, a fin de que juntos manifiesten
lo mejor para ambos.
Todo lo que hay que hacer para obtener su ayuda es pedir. El acto
de pedir nos lleva a ser humildes y a reconocer que solos no podemos
resolverlo todo. Cuanto más dominada esté la persona
por su ego, menor será su disposición a pedir ayuda.
Aquellas personas que no saben pedir ayuda, tarde o temprano comienzan
a tener problemas en sus rodillas porque éstas representan
nuestra humildad y nuestra capacidad para arrodillarnos frente a
otros. Cuando uno se ha vuelto rígido a causa de su orgullo,
el cuerpo comienza a sufrir.
Invoca la ayuda de los Ángeles al comenzar el día
y pídeles que manejen tu agenda y tus actividades para hacer
que tu día sea feliz y productivo. LA PRÁCTICA
DEL SILENCIO
La práctica del silencio es muy poderosa y, a la vez, difícil
de realizar en estos días. Consiste en permanecer el mayor
tiempo posible en total silencio; es decir, sin hablar, sin contestar
el teléfono, sin mirar televisión, sin leer ningún
libro, sin escuchar música. De esta manera, se logra el estado
de contemplación que eleva la energía a un nivel muy
alto.
En nuestra cultura, está muy arraigado el concepto de que
siempre deberíamos estar haciendo algo, aprovechando nuestro
tiempo valioso. La idea de "hacer" es muy valorada y se
reciben recompensas por eso. Sin embargo, es mucha más valiosa
la idea de "Ser" y ésta es la clave de este ejercicio.
Nuestro verdadero valor radica en que somos "seres humanos"
y no "hacedores humanos". No hay nada de malo que desarrolles
ciertas tareas y seas una persona productiva, pero tienes que aprender
a encontrar el verdadero valor de tu ser, aún cuando no hagas
nada que la sociedad considere valioso.
Puedes comenzar a practicar el "silencio" durante tres
o cuatro horas. Asegúrate que nadie te interrumpa ni te moleste.
Puedes hacerlo en tu casa o en un parque. Los espacios de la naturaleza
son los más poderosos. Simplemente contempla todo lo que
sucede por dentro y por fuera de ti. No es necesario que juzgues
ni que llegues a ninguna conclusión. Este no es un ejercicio
intelectual. Al principio, tu ego te recordará tu drama personal
e intentará hacer mucho "ruido" para restarte paz.
Sin embargo, si dejas pasar los pensamientos con libertad, ese drama
desaparecerá como disolviéndose en el aire.
Si tienes la costumbre de rezar, agrégales a tus momentos
de oración unos minutos de silencio al final. Cuando estás
rezando, le estás "hablando" a Dios. Cuando permaneces
en silencio, estarás "escuchando" su Respuesta.
Si sólo rezas y luego te vas, lo único que habrás
hecho es un perfecto monólogo. De nada sirve que reces con
todo tu fervor pidiendo la solución a un problema si no escuchas
Su Respuesta. En el Universo todo es perfecto y necesario. Todo
lo que te sucede tiene un sentido y guarda una lección para
ti. Hasta que no la aprendas, continuarás lidiando con lo
mismo; por eso, el silencio es importante. Cuando permaneces en
silencio, la Voz de Dios te habla con claridad y te explica ¿por
qué te sucede todo lo que te sucede? LA
VIBRACIÓN DEL AMOR
El Amor es la única fuerza del Universo y es el nivel vibratorio
más alto que podemos alcanzar. Gracias al amor nos movemos,
nos relacionamos, nos sanamos y nos expandimos.
Nosotros creemos que existen diferentes clases de amor; por ejemplo:
el amor que una madre siente por sus hijos, el amor entre amantes,
el amor de amigos. Sin embargo, debes saber que existe una sola
clase de amor: el de Dios. El Amor de Dios es incondicional, sin
divisiones, ni clasificaciones; es permanente y estable.
Creemos que amamos a alguien porque nos brindamos a esa persona
pero, a la vez, le exigimos que haga lo mismo hacia nosotros. El
Verdadero Amor es incondicional. Al Verdadero Amor sólo le
interesa darse y expandirse; no necesita nada a cambio.
Nosotros al no estar en un nivel de perfección, nuestro ego
entabla una "negociación" con nuestra pareja para
encontrar la supuesta felicidad. En la mayoría de las relaciones
amorosas encontramos un perfecto drama, lleno de juegos, acusaciones
e intrigas. Cada vez que estés hablando de condiciones, obligaciones,
estructuras y culpas, estás lejos de vibrar con la energía
del Verdadero Amor. Si para sentirte amado exiges a tu pareja que
te llame tantas veces al día, que te diga ciertas palabras,
que cumpla ciertos horarios o formalidades, entonces estarás
preparando el camino directo a tu infelicidad. Tarde o temprano,
la persona no podrá cumplir con tus exigencias o expectativas
y la desilución será inevitable. El drama, la culpa
y la manipulación hacen que la vibración personal
llegue a niveles muy bajo y lo único que puede esperarse
de ello es que se presenten más problemas, dolor o desencantos.
¿Cuál es la solución para ellos? Muy simple:
pedir ayuda al Universo. Cuando sientas angustia, miedo, soledad
o la tendencia de culpar a otra persona por tu infelicidad, deberá
recordar que "Todo lo que ocurre por fuera es el reflejo de
lo que pasa por dentro; por lo tanto, lo de afuera sólo te
recuerda que tienes algo que sanar por dentro". En ese momento
sólo basta con que abras tus manos, con las palmas hacia
arriba, y des permiso a Dios para producir la curación dentro
de ti.
Puedes decir lo siguiente: "Dios mío, me encuentro sintiendo
esta angustia (o miedo, enojo, dolor...); ahora renuncio a tener
y aceptar esta energía imperfecta en mi Ser. Necesito que
cures la parte de mi Ser que sufre. Necesito que sanes la parte
de mí que genera esta situación. Necesito sentir tu
Amor Divino ahora mismo".
Luego permanece unos cinco o diez minutos con las manos apoyadas
sobre tus piernas. Sentirás que las palmas se calientan enormemente
y una gran paz interior viene a ti. Terminas agradeciendo por todo
lo que has recibido y continuas tus actividades normalmente.
Yo hago este ejercicio cada vez que mi humor cambia y me siento
mal. A veces pido que se me revele y se me indique ¿por qué
estoy sintiendo de esa manera?; otras veces, sólo dejo que
se realice el proceso sin buscarle una explicación intelectual.
Es importante que sepas que sólo, por tu cuenta, no puedes
sanarte; necesitas ayuda. Y si pides ayuda a Dios, ésta es
totalmente incondicional, rápida y efectiva. EJERCICIO:
"EL AMOR ES TODO LO QUE EXISTE"
Este ejercicio se hace entre dos personas. La persona #1, con sus
ojos cerrados, se concentrará durante dos o tres minutos
en todos sus peores pensamientos (miedos, preocupaciones, rencores,
y demás). Por otra parte, la persona # 2, también
con sus ojos cerrados, le enviará en forma mental y constante
el siguiente pensamiento: "El Amor es todo lo que existe".
Al final del ejercicio, se cambian las posiciones y se repite el
procedimiento. Cada uno experimentará la desaparición
de sus peores pensamientos frente al mensaje de que "el Amor
es lo único que existe"; solamente el amor es real y
su vibración es la más alta del Universo. Nada es
más fuerte que el Amor.
Cuando estés con alguien que te cuente sus problemas y lo
veas muy afligido, mientras escuchas, repite mentalmente: "El
Amor es todo lo que existe". La persona perderá interés
en su propio drama y hasta quizá diga: "¿Qué
estaba diciendo?"
Frente a cualquier situación que te... asuste, cualquier
problema sin resolver, incluyendo los problemas económicos,
familiares o de salud, repite muchas veces "El Amor es todo
lo que existe", hasta que sientas que tu vibración cambia.
EJERCICIO: EL COLOR NECESARIO
Una manera muy eficaz de balancear nuestra Aura es a través
de la visualización de colores. Cada color tiene una vibración
determinada y eso nos ayuda a restaurar la energía que está
ausente en nuestro Ser.
Puedes realizar este ejercicio tanto sentado como acostado, en la
posición que te resulte más cómoda para tu
cuerpo. Esto sólo te requerirá cuatro o cinco minutos.
Comenzarás respirando profundamente tres o cuatro veces y
luego pedirás a tu Yo Superior (O Espíritu Santo)
que te indique ¿cuál es el el color o los colores
que le hacen falta a tu Aura para encontrar el balance perfecto?.
Con el primer color que venga a tu mente, vas a proceder a "bañarte"
y cubrir todo tu cuerpo físico, como si lo tiñeras
con este tono. Si tu mente te informa de algún otro color,
entonces repites la operación. Permaneces unos minutos visualizando
este baño de colores y, finalmente, respirando profundo,
llevas esta vibración a cada una de tus células y
puedes volver a abrir los ojos.
La emoción o el pensamiento negativo desaparece instantáneamente
con la visualización de los colores. Este ejercicio es muy
efectivo para todos porque prácticamente no existe ninguna
persona que no pueda visualizar una imagen determinada, pero nunca
te será difícil ver los colores del arco iris.
Este ejercicio también es muy útil para ayudar a otros.
Cuando entres en contacto personal o telefónico con alguna
persona que esté afligida por algún problema, puedes
concentrarte unos instantes, preguntando a tu Yo Superior, ¿qué
color necesita esa persona para equilibrar su Aura?. Recibes el
primer color que venga a tu mente, te cubres con él y luego
se lo envías a la persona a través de tu plexo solar.
Imagínate que un haz de luz de color sale de tu estómago
y cubre al otro con ese color. Es probable que la persona necesite
más de un color; tu propia Conciencia te lo revelará.
Este ejercicio me ha resultado muy eficaz para ayudar a aquellas
personas que me cuentan sus problemas por teléfono. Mientras
escucho, una parte mía envía Luz y Amor al otro. Al
final de la conversación, la persona se siente aliviada y
yo no siento que nadie me haya quitado mi energía.
Muchos alumnos me cuentan que hay personas que parecen drenarles
toda su energía cuando hablan por teléfono. Esta es
una manera de revertir el proceso y encontrar una solución
feliz para todos.
También se puede ayudar a personas enfermas, o a nosotros
mismos si estamos sufriendo alguna dolencia. En este caso, se le
pregunta al Yo Superior ¿qué color necesita el órgano
o la parte del cuerpo afectados? Repetimos el proceso ya conocido
enviando toda la luz de color directamente a esa parte del cuerpo.
Además, puedes preguntar ¿en qué lugar de tu
cuerpo está acumulado el resentimiento, el dolor o alguna
culpa del pasado?. Luego envías a esa parte el color que
necesita para sanarse.
Los colores que vienen a tu mente tienen un significado. El color
violeta significa sanación, especialmente del cuerpo físico.
El azul se refiere al mejoramiento de las relaciones entre personas,
al igual que el celeste. El verde restaura la alegría, la
esperanza y el optimismo. El amarillo activa y mejora el funcionamiento
mental. El anaranjado es el color de la sabiduría y aporta
más conocimiento. El rojo eleva las energías físicas
y aumenta el coraje. El rosado aumenta el placer y resuelve problemas
amorosos. El marrón ayuda a alivia la preocupación
por problemas materiales. El blanco es la suma de todos los colores;
cuando percibimos el color blanco, es porque nos hace falta de todo
un poco.
Los colores más sublimes son el dorado y el plateado: ellos
indican la apertura a niveles mayores de Conciencia, sentimientos
más sublimes, puros; son colores de santidad.
Existe un Principio en el Universo por el cual "Todo lo que
odiamos, nos molesta o rechazamos, se nos pega". Esto es debido
a que venimos al planeta Tierra con la única función
de aprender a Amar. Por eso la vida nos pone frente a situaciones
y personas difíciles que nos dan la oportunidad de mostrar
lo mejor de nosotros mismos. Hasta que no aprendamos a amar... la
situación o la persona no desaparecen de nuestras vidas.
A veces este proceso toma varias vidas. Por lo tanto, maldecir,
quejarse, protestar o criticar no hacen sino aumentar el lazo que
nos une a aquello que rechazamos. Sólo el amor sana, disuelve
y restaura.
Ya sabes que las energías iguales se atraen. Pregunta a tu
Yo Superior ¿qué color necesitas para vibrar en la
frecuencia del Amor? Báñate en ese color por varios
minutos y prepárate para vivir momentos de felicidad junto
a personas que te brindarán su amor más puro y sublime.
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