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5. PRINCIPIO DEL RITMO
El Principio del Ritmo dice textualmente: "Todo fluye
y refluye; todo tiene sus períodos de avance y retroceso;
todo asciende y desciende; todo se mueve como un péndulo;
la medida de su movimiento hacia la derecha es la misma que la
de su movimiento hacia la izquierda; el ritmo es la compensación"
En el Universo todo tiene un movimiento similar al de las olas,
de avance y retroceso. Los científicos ya han comprobado
este movimiento a través de la evolución de los
planetas, las estrellas, los soles, y demás. La vida tiene
movimiento pendular y el proceso de nacimiento, crecimiento, desarrollo
y muerte se repite incesantemente en todo.
El mismo movimiento que se da en el plano físico, también
se da en los planos emocional y mental. Esto quiere decir que
tanto nuestro humor como nuestros pensamientos también
responden a ese ritmo. Como ejemplo, podemos decir que después
de un período de gran tristeza, pesadumbre o dolor, se
sucede otro lleno de gran alegría, felicidad y satisfacción.
A veces, los cambios de humor se dan en el mismo día; uno
se siente optimista y alegre, y al rato, triste y preocupado.
El estudiante debe aprender a dominar este movimiento pendular
para evitar el arrastre hacia la polaridad no deseada.
El principio está muy relacionado con el anterior: el Principio
de Polaridad. En cada punta del péndulo podemos ubicar
uno de los polos opuestos y así vemos claramente cómo
oscilamos de un extremo al otro.
Raramente llegamos a los extremos totales. Nuestro péndulo
oscila en diversos grados y, así, alcanzamos ciertos grados
de felicidad o de tristeza. El Kybalión define a este ritmo
como compensación. Aunque el movimiento es difícil
de medir en números y no sabemos en qué grado se
da, podemos determinar en qué fase del movimiento nos encontramos.
Cuando una persona se encuentra en el polo de la tristeza, debe
saber que en algún momento la vida lo llevará hacia
el polo de la alegría, lo desee o no. Cuanto más
profunda sea la primera, mayor será la segunda. El ritmo
siempre comienza por el polo negativo. De esto se deduce que la
medida del movimiento negativo será igual a la del movimiento
positivo.
El Principio del Ritmo nos advierte también que los momentos
de felicidad o éxito no son permanentes, tarde o temprano,
el péndulo nos llevará a retroceder para luego volver
a avanzar. Esto no significa que uno tenga que perder lo que ha
logrado, pero es necesario saber que el periodo de crecimiento
o de dicha no es constante. Entonces, debemos prepararnos tomando
la mayor ventaja posible de los buenos momentos, hasta que aprendamos
a manejar el Principio del Ritmo a voluntad. Por ejemplo, si estoy
viviendo un momento de crecimiento económico, tendré
que aprovechar para ahorrar parte de ese dinero.
Existen casos en que las personas parecen haberse quedado estancadas
en uno de los extremos del péndulo; se dice que esas personas
se han "polarizado". La mayoría tiende a estancarse
en los polos negativos: pobreza, soledad, enfermedad, y demás.
Utilizando ciertas técnicas metafísicas, la persona
puede llegar a despolarizarse y mejorar su vida. Para entender
mejor este concepto, puedes comparar el proceso de despolarización
al de nadar en el mar. Cuando se nada en contra del movimiento
de las olas se requiere mucho más esfuerzo y, a veces,
ni siquiera así se puede regresar a la costa. Sin embargo,
cuando aprovechamos el empuje de una ola y nadamos en la misma
dirección, avanzamos con más rapidez y menor esfuerzo.
El estudio del Principio del Ritmo nos permite sintonizarnos con
nuestro propio movimiento pendular para aprovechar los momentos
de avance. Pero, con el tiempo, el metafísico aprende a
escapar completamente a este movimiento pendular. Para lograrlo,
busca situarse arriba del péndulo, donde no hay movimiento
de arrastre.
De acuerdo con lo que hemos estudiado anteriormente, sabemos que
contamos con: Espíritu, Alma y Cuerpo.
El Espíritu se corresponde con la Mente Consciente. Gracias
a la acción de nuestro Espíritu tomamos decisiones
y nos movemos en cierta dirección; aquí se localiza
nuestra "voluntad".
El Alma se corresponde con la Mente Inconsciente, es el gran archivo
donde almacenamos todas las experiencias vividas. El Alma es la
fiel servidora del Espíritu y ejecutará aquello
que elija.
Finalmente, el Cuerpo se corresponde con nuestro cuerpo físico,
vehículo necesario para vivir las experiencias en este
plano.
Si ordenamos estos niveles de existencia de arriba abajo (Espíritu,
Alma y Cuerpo) y ubicamos el eje del péndulo en la parte
superior, podemos deducir que lo que más sufre el embate
de su movimiento es el cuerpo físico, ya que le toca el
recorrido más amplio del péndulo. Le sigue el mundo
emocional o el terreno del Alma y, finalmente, el plano del Espíritu,
donde las situaciones no cambian, aquí el movimiento pendular
es muy leve o inexistente. Por lo tanto, en la medida en que ascendemos
a planos superiores, el embate del péndulo se reduce hasta
que desaparece. Esto se logra cuando ingresamos plenamente en
el plano del Espíritu, el plano del eterno presente y la
dicha constante.
Uno de los instrumentos más eficaces para acceder al plano
del Espíritu es la práctica de la "Meditación".
Cuando se entra en meditación, se permanece en un estado
sin tiempo, donde las presiones de la vida cotidiana y las de
nuestro propio ego desaparecen. Hay muchas maneras de meditar.
Cada alumno deberá buscar la manera que le resulte más
adecuada a su temperamento.
Básicamente, meditar significa concentrar la mente en un
solo pensamiento, que puede ser una palabra determinada (amor,
justicia, paz), algún sonido de la naturaleza (el canto
de los pájaros, la lluvia, el viento), alguna música
o la repetición de un mantra ("Ohm"). Cuando
uno realiza una actividad concentrándose totalmente en
la misma, se encuentra meditando. Esta actividad puede ser tanto
pasiva (por ejemplo: leer un libro o contemplar la naturaleza)
como activa (por ejemplo: la práctica de un deporte o el
trabajo de jardinería).
En mi experiencia personal, gracias a la meditación superé
muy rápidamente la última crisis afectiva que tuve
que atravesar. Cada día, practicaba tres o cuatro veces
un ejercicio de meditación en el cual se debe repetir en
voz alta y en forma contínua el sonido "Ohm".
Cada vez que me sentía angustiado por lo sucedido, comenzaba
a repetir "Ohm" por lo menos durante quince minutos,
y esa repetición me hacía entrar en un estado que
disolvía toda angustia o frustración. El sonido
"Ohm" me llevaba a entrar en contacto con mi propio
Espíritu y a sentir su paz. Lo que en otro momento de mi
vida me hubiera tomado meses poder superar, me llevó sólo
una semana. Gracias a este ejercicio, pude disolver el movimiento
pendular emocional y recuperar mi equilibrio personal rápidamente.
En el Universo, todo tiene su propio ritmo: las actividades, los
trabajos, las relaciones y demás. Cuando uno aprende a
fluir con ese ritmo no sufre. Por ejemplo, hay negocios que funcionan
más en verano que en invierno; hay mercaderías que
son más requeridas en ciertas épocas del año
que en otras; hay actividades que se incrementan hacia fin de
año, como las ventas de Navidad.
Las relaciones humanas también tienen su ritmo y cumplen
ciclos. Si una persona cree que ya ha encontrado el ritmo de su
vida y que todo estará bien, tarde o temprano se decepcionará
porque se encontrará sumida en alguna crisis o problema.
Esto no es un mal augurio sino que, por el contrario, implica
reconocer que la vida tiene este movimiento pendular. En el caso
de una pareja, las crisis son peores cuando este movimiento no
se da en sincronía. Uno de ellos puede estar viviendo un
momento de crecimiento y el otro no.
En principio, el estudiante deberá aprender a fluir con
el péndulo para luego mantenerse en el punto que desee
sin dejarse arrastrar por el movimiento negativo.
La naturaleza nos recuerda este movimiento rítmico de muchas
maneras: el ritmo de nuestro corazón, la respiración,
las olas del mar, las mareas, el cambio de estaciones, el día
y la noche. El cuerpo femenino también responde a un ciclo
determinado y por eso se dice que la mujer percibe intuitivamente
los ciclos de la vida.
5. PRINCIPIO DEL RITMO (2da. Parte)
EL RITMO DEL PLANETA
Según el Principio del Ritmo, todo en la vida tiene un
pendular. Cuanto más lejos ha llegado el péndulo
en el polo negativo (tristeza, dolor, sufrimiento etc.), más
se inclinará luego hacia el otro extremo (alegría,
éxito, felicidad, etc.). De acuerdo con El Kybalión,
el movimiento siempre comienza en el extremo negativo y nunca
al revés. Es decir que si se está viviendo un momento
feliz, no significa que luego se va a sufrir. En realidad, el
proceso es al revés: si se ha sufrido un gran dolor, la
vida luego nos compensa con una gran alegría. El movimiento
pendular se reduce en la medida en que nos elevamos espiritualmente
y se termina cuando nos hallamos en el terreno del Espíritu.
Es entonces cuando se alcanza el estado de dicha constante y paz.
Cuando uno logra llegar a ese punto, en el cual se puede sentir
bien con pareja o sin ella, dinero, familia, y demás, es
cuando uno se ha situado sobre el péndulo. Mientras uno
oscila emocional o mentalmente es porque todavía está
siendo arrastrado por aquél.
El balance puede lograrse en ciertas áreas primero y luego
en las demás. Por ejemplo, una persona puede tener solucionada
su vida económica pero no su vida afectiva, o viceversa.
El planeta Tierra también tiene su ritmo. No solamente
gira en su órbita alrededor del Sol sino que también
gira sobre su propio eje. Además el planeta tiene su ritmo
interno, gobernado en gran medida por la influencia de la Luna.
De la misma manera en que la Luna produce el aumento o la disminución
de las mareas, también produce cambios en el humor de las
personas. Básicamente, el movimiento de la Luna muestra
dos fases. Creciente y Decreciente, cada una de ellas dura aproximadamente
catorce días. A su vez, estas fases de dividen en cuartos
que duran alrededor de siete días.
Lo que todo estudiante metafísico debe saber es que a partir
del día en que hay "Luna Nueva" comienza su fase
creciente. Mientras la Luna se encuentra en esta fase, el planeta
está recibiendo una energía de crecimiento ideal
para iniciar cualquier tipo de actividad. Todo lo que se inicia
durante este tiempo crecerá con facilidad, especialmente
en los siete primeros días. Las personas que quieran que
su cabello crezca más rápido y fuerte deben cortárselo
en ese momento. En general, esta fase es buena para iniciar...
negocios, contraer matrimonio, viajar, firmar contratos, cambiar
de trabajo, comenzar estudios, mudarse, hacer dieta, empezar a
escribir un libro o comenzar cualquier tipo de proyecto o diseño.
Por otra parte, a partir de la "Luna Llena" comienza
su fase decreciente. Esta fase es ideal para finalizar todo lo
iniciado con anterioridad, especialmente en los siete primeros
días. Es el momento de terminar... un trabajo incompleto,
finalizar algún trámite legal, divorciarse o separarse
(de esta manera no se vuelve a la misma persona), regresar de
viaje, cerrar una compañía, finalizar un libro o
proyecto, renunciar a un puesto, cortarse el cabello para que
crezca lentamente y demás.
De acuerdo con las fases de la Luna podemos identificar el ritmo
del planeta y elegir el momento más apropiado para nuestras
actividades personales. A aquellos estudiantes que quieran profundizar
un poco más en el tema, les recomiendo obtener un calendario
astrológico, donde además de ver las fases lunares,
pueden observar los horarios en que la Luna se encuentra más
positiva o negativa. Técnicamente, los horarios que hay
que evitar son aquellos en que la Luna está "fuera
de curso". Este ocurre cada dos días y medio y su
duración es variable. En los calendarios se muestran estos
horarios con la sigla: "¡yc" (en inglés:
"voic of course" o fuera de curso) y, además,
se indica la hora y los minutos en que comienza y termina dicho
período.
Es entonces cuando aumenta la "marea emocional" de la
gente y todas las decisiones que se toman en ese momento son erróneas.
Si uno conoce a una persona bajo el influjo de la Luna fuera de
curso, es muy probable que nunca llegue a nada con ella porque
la relación estará basada en puras fantasías.
También ocurre que si la persona se ha peleado con su pareja
durante esas horas, la separación será sólo
momentánea. Si una persona viaja con este influjo, terminará
en un destino que no era el programado o se le extraviará
su equipaje. En esencia, nunca ocurre lo que uno cree, ya sea
que se tenga un pensamiento positivo o negativo. Cuando la la
Luna está fuera de curso, se planean viajes, reuniones,
matrimonios o negocios que nunca llegan a concretarse.
EL FIN DEL ROMANTICISMO
Otra de las manifestaciones del Principio del Ritmo que
encontramos a diario es la "música". En esencia,
la música es ritmo y tiene su propio movimiento pendular.
El tipo de música que uno prefiere denota en gran medida
la velocidad del péndulo en el cual uno está oscilando.
Si a uno le gusta la música romántica, el péndulo
oscilará más lentamente; si uno prefiere la salsa
o el rock, estará moviéndose a mucha mayor velocidad.
Hemos aprendido que para programar nuestra mente debemos tener
presente lo que hablamos, lo que visualizamos y aquello que sentimos.
La música, por lo general, reúne a estos tres elementos
y, en muchos casos, lo hace para expresar dramas o dolor.
Algunos ejemplos de letras dramáticas son:
No podré vivir sin tu cariño: no podré resistir
sin tu amor... Vuélveme a querer, no me lastimes... Toda
la vida, coleccionando mil amores, haciendo juegos malabares,
para no amarte en exclusiva... Pasarán más de mil
años... El mundo fue y será una porquería,
ya lo sé...
Por lo general, cuando uno canta estas canciones repite las palabras
con entusiasmo; se visualiza con claridad lo que se está
cantando y, finalmente, se pone el condimento más importante:
la "emoción o sentimiento". En pocas palabras,
se están usando todos los ingredientes metafísicos
necesarios para manifestar algo. Por lo tanto, si una persona
canta "No soy nada sin tí", la Mente tomará
esa frase como una "orden" y hará todo lo posible
para ejecutarla, haciendo que la persona se sienta en la miseria
al estar separada de su pareja.
Es probable que a partir del estudio de esta unidad se termine
tu romanticismo y, cada vez que escuches una canción romántica
en desarmonía con el Señor Amor... tengas que usar
a menudo la orden: "cancelado" para no permitir que
lo negativo se grabe en tu cerebro. Si se analiza el contenido
de las letras de las canciones que escuchamos a diario nos daremos
cuenta de cómo nos identificamos con los dramas muy fácilmente.
En este proceso de evolución personal que hemos elegido,
debemos hacer un viaje consciente y esto incluye seleccionar cuidadosamente
la música que vamos a escuchar y que deseemos cantar. Debemos
elegir canciones que sean positivas, que nos encienda el corazón
de un amor incondicional y que eleven nuestra vibración
personal.
La "música" reúne todo lo necesario para
producir la manifestación. El peligro real existe cuando
la persona se identifica con el drama. Al cantarlo, lo afirma
con las palabras, lo visualiza claramente y lo siente en lo más
profundo de su corazón. Lo más probable es que su
drama se haga realidad muy pronto o que se afirme más,
si ya lo está viviendo. Las canciones que despiertan nostalgia
son las que encadenan fuertemente a las personas a su pasado.
La solución que le he encontrado a las canciones románticas
muy dramáticas es cantárselas a Dios y nunca a alguien.
Si le cantas a Dios: "No podré vivir sin ti"
o "Tú eres la luz de mi vida", estarás
afirmando una gran verdad y buscarás unificarte con Él.
Sin embargo, si se lo cantas a una persona, estarás poniendo
el eje de tu vida en ella y todo dependerá de su humor
y grado de estabilidad.
La "música instrumental" también "habla"
y cuenta historias. Hay ciertas músicas instrumentales
que levantan el ánimo y otras que, por el contrario, deprimen.
Cada tema musical tiene su vibración propia. Debemos ser
muy cuidadosos y elegir todo lo que nos lleve a elevarnos y a
sentir dicha.
EJERCICIO: ADAPTAR LA MELODÍA
Piensa en las canciones que te gustan y elige la que sea tu favorita.
Recuerda la letra; en especial, el estribillo. Analiza el contenido
y así te darás cuenta de los mensajes que has estado
cargando en tu Mente Subconsciente.
Recuerda canciones de tu infancia; analiza las letras y si aún
las recuerdas y son muy negativas, comienza a "cancelarlas"...
Dile a tu mente que ellas representan tu pasado, que renuncias
a lo que ellas significan porque no representan lo que eliges
ahora en el presente.
Cambia la letra de tus canciones preferidas si son muy negativas.
Elige otro final para la historia que cuentas y busca aquel que
te inspire confianza, amor y alegría. Impregna tu Conciencia
con música estimulante y alegre; de esta manera, tu vida
se transformará para bien.
5. PRINCIPIO DEL RITMO (3ra. Parte)
EL EFECTO "SUBIBAJA"
El Principio del Ritmo también afecta a las relaciones
humanas. De acuerdo con el movimiento de nuestro péndulo
personal, atraemos personas más positivas. o negativas
en determinados momentos. Existe un fenómeno, conocido
en psicología como el efecto "subibaja", que
afecta a las relaciones más cercanas alterando el equilibrio
emocional. Para entenderlo mejor, vamos a estudiarlo a través
de un ejemplo concreto: un matrimonio.
Debes visualizar a cada uno de ellos como tanques de agua conectados
en su base por una válvula o un caño De esta manera,
vemos cómo los dos recipientes están conectados
entre sí e intercambian su contenido. Cuando el contenido
de uno de ellos desciende, aumenta al otro y viceversa. Este fenómeno
de vasos comunicantes ocurre también entre dos personas
que están enlazadas emocionalmente. Por lo tanto, todas
las emociones que reprimen uno de ellos, las expresa el otro.
Continuando con nuestro ejemplo, imagínate que un día
la esposa quiere hablar con su marido de algo importante y él
está leyendo el diario cómodamente en la cocina.
Ella habla pero él sólo murmura algo; en el fondo,
se molesta con la interrupción. En vez de expresar su verdadera
emoción, la reprime. Súbitamente, ella se siente
incómoda y se enoja. Su marido continúa leyendo
el diario y reprimiendo se energía. Todo lo que él
reprime, surge del otro lado haciendo que la mujer se enoje aún
más. La represión continúa y pronto llega
a su límite. Pero en apariencia, por un lado, el hombre
sigue completamente en silencio y, por el otro, su mujer está
totalmente fuera de sí. Entonces el hombre dice excusándose:
"Pero si yo no dije nada".
De esta manera se explica ¿por qué a veces sentimos
emociones ajenas a nosotros mismos o por qué llegamos a
límites indeseables?. A veces, al conocer a una persona
nueva, uno empieza a sentir emociones que ya no son propias. Es
probable que se sienta el gran deseo de complacer al otro, de
brindarse desmedidamente, de estar todo el tiempo sólo
con aquella persona. Todo esto se debe a la gran necesidad que
tiene el otro de recibir; lo está pidiendo con toda intensidad
pero sin palabras.
En estos casos, surgen preguntas como: "¿Por qué
estoy sintiendo esto?". La persona puede llegar a imaginarse
que está viviendo un gran amor y sólo está
recibiendo toda la neurosis de la otra persona En esos casos,
nos encontramos canalizando la furia, la tristeza, la desolación
o la angustia de las personas con las que nos relacionamos. Esto
es más cierto que cuando estas emociones no son lógicas
o coherentes con lo que nos está ocurriendo en ese momento.
Podemos comparar el fenómeno con la contaminación
de los tanques; al estar conectados entre sí, uno recibe
la parte tóxica el otro.
El efecto "subibaja" se continúa en los distintos
miembros de una familia. Del padre pasa a la madre, de la madre
al hijo o hija mayor y así sucesivamente. Este efecto suele
incluir también a los animales domésticos.
En conclusión, "todo lo que reprimen los mayores,
lo manifiestan los menores". Esta es la razón por
la cual suelen enfermarse los niños en una casa, o algunas
mascotas se comportan tan neuróticamente. La represión
nunca es buena y termina por explotar.
En mi caso personal, soy el hijo menor y el que más terapia
ha hecho en la familia. Sin saberlo, al sanar mis problemas internos,
estaba sanando los de mi familia.
El problema se detecta cuando uno comienza a perder su propio
eje. Uno comienza a darse cuenta de que está haciendo o
sintiendo emociones que lo incomodan. Se da una especie de aceleramiento
y agotamiento. Debemos recordar que el cuerpo físico siempre
nos envía dos mensajes básicos: comodidad o incomodidad.
De acuerdo con su mensaje, podemos darnos cuenta de si nos estamos
envolviendo en un intercambio de energía favorable o no.
Muchas personas tapan este mensaje con un pensamiento inocente
como "El o ella ya va a cambiar" o "El tiempo mejorará
la relación". En síntesis, desde un primer
momento sabemos si una persona será favorable o no para
nosotros.
La solución a esto es, en principio, ser consciente del
efecto "subibaja" y luego buscar neutralizarlo. Para
lograrlo, lo más efectivo es la comunicación verbal
y la expresión abierta de las emociones. Volviendo al ejemplo
anterior de los tanques contenedores, la válvula de escape
sería la boca. Cuando uno expresa lo que piensa y siente,
libera la energía y se corta el efecto "subibaja".
En casos de enojo, siempre es más saludable discutir y
terminar el tema en ese momento, en lugar de reprimirlo.
El Principio del Ritmo se manifiesta en todas nuestras relaciones
y cuanto mayor es el grado de intimidad, más grande es
el intercambio de energía que se produce.
Para poder corregir el movimiento pendular también podemos
recurrir al uso de las afirmaciones, los decretos y los tratamientos
espirituales.
Afirmación
Es una oración positiva escrita en tiempo presente. Las
afirmaciones se repiten muchas veces al día, con el fin
de sembrar una "nueva idea" en nuestra Conciencia; generalmente
se las utiliza para crear algo que todavía no se ha adquirido
y para detectar ¿cuáles son las resistencias que
se alojan en el interior?.
Decretos
Se pronuncian una sola vez y en forma rotunda. Son más
imperativos y se pronuncian con la seguridad de que lo que se
afirma ya es una realidad. No se da lugar a ningún tipo
de dudas. Con este instrumento se hace uso de la voluntad y el
poder personal.
Tratamientos Espirituales
Son semejantes a los decretos pero tienen una mayor elaboración.
Para que un tratamiento espiritual sea completo debe contener
cinco elementos:
1) Reconocimiento: Se deben reconocer una o más características
de Dios en lo que se desea manifestar. Por ejemplo, si se va a
hacer un tratamiento para encontrar amor, se debe comenzar afirmando
"Dios es Amor". Si quiero superar problemas económicos,
afirmo: "Vivo en un Universo de Abundancia".
2) Unificación: En este paso se debe reconocer que Uno
es parte de Dios o del Universo. Siguiendo los ejemplos anteriores,
debo reconocer mi capacidad de amar o mi aceptación de
la abundancia. Por lo general, se utiliza una afirmación
que comienza con "Yo Soy..."
3) Realización: Aquí se incluye el decreto de lo
que se quiere manifestar. "Encuentro la amorosa y perfecta
pareja para mi" o "Mis ingresos aumentan día
a día".
4) Agradecimiento: Este paso es muy importante en el proceso.
Es un acto de Fe por el cual se agradece por adelantado aquello
que se está pidiendo, como si ya estuviera concedido.
5) Liberación: Etapa en la cual se entregan todos los pensamientos
a la Ley del Universo para su manifestación. A partir de
entonces no se habla ni se piensa más en el asunto. Se
confía plenamente en la Ley que todo lo manifiesta en el
momento justo y necesario. De acuerdo con este paso, uno no debe
quedarse esperando ver el resultado sino continuar la vida cotidiana
normalmente. En este último paso se demuestra nuestro grado
de Fe y Confianza en el proceso de la vida.
De una manera sisntética y divertida podemos recordar estos
cinco pasos así:
1) Reconocimiento: "Hola Dios"
2) Unificación: "Yo Soy (nombre)"
3) Realización: "Yo ya tengo..."
4) Agradecimiento: "Gracias"
5) Liberación: "Hasta luego"
Estos cinco ingredientes que componen el Tratamiento Espiritual
pueden ir ubicados en diferente orden. Lo importante no es la
secuencia sino que estén presentes.
Ejemplo de Tratamiento Espiritual para la "Prosperidad"
1) La abundancia del Universo se manifiesta en forma constante,
permanente e inagotable.
2) Yo Soy parte de este gran Universo y estoy receptivo a todo
lo bueno para mi.
3) Por eso, hoy acepto mi prosperidad económica y la veo
manifestarse en armonía con mi vida.
4) Doy gracias por todo lo que se me concede ahora... y por todo
lo bueno que viene a mi vida, que sé que es mucho y abundante.
5) Entrego todos mis pensamientos y palabras a la Ley que todo
lo manifiesta en el momento justo y necesario. Hecho está.
Y así es. Amén, Amén, Amén.
El Tratamiento Espiritual no elimina el trabajo que se hace con
afirmaciones, sino que lo complementa. Se pueden hacer tratamientos
para ayudar a otras personas, reconociendo y afirmando el bien
que se merecen. En este caso, se debe estar seguro de que la otra
persona lo desea y tener su consentimiento, ya que no podemos
ir en contra de su voluntad o libre albedrío.
El gran enemigo de estos instrumentos metafísicos se escribe
con cuatro letras: duda. La duda provoca la disolución
de la fuerza puesta en los tratamientos, afirmaciones o decretos
La duda tiene su raíz en la ideas de no merecimiento, en
el miedo y en la baja autoestima.
Todos tenemos cierto nivel de dudas y miedos; por lo tanto, todos
tenemos nuestro trabajo personal por hacer. En este proceso se
debe ser muy amable con uno mismo, darse tiempo para implementar
los cambios y ser paciente hasta incorporarlos.
La duda es una servidora del ego y te recuerda que tienes que
optar entre ideas que se contradicen entre sí, creando
un caos y conflictos internos que no te llevan a ninguna parte.
Es normal sentir dudas cuando empezamos a elegir nuevos pensamientos;
pero una vez que elegimos ¿cuál seguir?, tenemos
que trabajar hasta hacer desaparecer todo vestigio de duda en
nuestro interior.
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