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LOS ROLLOS DEL MAR MUERTO




LOS ROLLOS DEL MAR MUERTO

Mucho se ha escrito sobre la polémica del Qumrán y es que estos manuscritos proporcionan un nuevo análisis del texto bíblico.

La biblioteca del Qumrán demuestra como las Sagradas Escrituras se han ido transmitiendo fielmente durante siglos.
La existencia de estos rollos ponía en cuestión al menos dos puntos:

1.-El canon Bíblico judío:Que establece cuáles son los textos sagrados.
2.-La originalidad del mensaje de Jesús.

Asi pues , los manuscritos del Qumrán son importantes porque nos permiten conocer mejor el judaísmo rabínico del Siglo II a.C. , entender los origenes del cristianismo y del moderno judaísmo.

De este modo los manuscritos nos permiten observar que las sectas que florecieron durante el judaísmo del Segundo Templo tenían una teología específica altamente desarrollada, junto con una visión concreta del Mesías.

Además llegamos a la conclusión de que el nacimiento del cristianismo no supuso una innovación o una quiebra del sistema judaico, sino que constituyó "una continuación" a lo anteriormente formulado, y por otro lado podemos conocer el contexto histórico, cultural y religioso en el que se movia Jesús de Galilea.

A finales de 1946, tres pastores beduinos llamados Jalil Musa, Jum'a Mohamed y ed Dhib descubrieron por casualidad una serie de manuscritos escondidos en una cueva a la que posteriormente se la llamaria número 1.

  Tras un par de visitas, los pastores se apoderaron de 7 rollos junto a las jarras que contenian los pergaminos.
No paso mucho tiempo hasta que los rollos estaban en poder de dos anticuarios árabes. Poco después los manuscritos fueron comprados por el archimandrita del convento de San Marcos en Jerusalén y la Universidad Hebrea de Jerusalén compró los tres restantes.
Al cabo de 7 años la Universidad Hebrea tenía todos los manuscritos de la cueva nº 1.
Gráfico sobre el Monasterio del Qumrán.

Logicamente los arqueólogos iniciaron sus excavaciones y estas se llevaron en un principio a cabo bajo la dirección del P.R. de Vaux, director de la Escuela Bíblica y Arqueológica Francesa de Jerusalén y G.L. Harding , director del Departamento de Antigüedades de Jordania.

En esta primera etapa pudieron hallarse más de 600 fragmentos procedentes de más de 70 manuscritos, fragmentos de terracota y otros materiales.

La segunda etapa se dió entre los años 1951 y 1965, llegándose a la conclusión de que un asentamiento en principio estable llamado "Comunidad del Qumrán" se habia instalado en aquella zona durante varios siglos.

Sin embargo no sólo los arqueólogos trabajaban para hallar más manuscritos, sino que los beduinos se esforzaban en encontrar más pergaminos y en esta competición por encontrar los viejos escritos el resultado fue:

-Los arqueólogos hallaron las cuevas 3 , 5, 7, 8, 9, 10.
-Los beduinos las cuevas 1, 2, 4, 6, 11.

Concretamente en la cueva 4 se descubrieron más de 15000 fragmentos pertenecientes a 550 manuscritos, de los cuales 100 de ellos son reproducciones del Antiguo Testamento sin apócrifos , salvo el libro de Esther.

Y después del trabajo arqueológico, comenzó el científico:

Investigación, evaluación y publicación.

Publicación que fue paulatina durante los años 50 y 60, pero que en los 70 se estancó.
Esta falta de actividad editora provocó un retraso que fue duramente criticado , entonces ciertas declaraciones y el silencio provocaria el nacimiento de una literatura quasifantástica que revelaba los secretos ocultados en los rollos que las autoridades eclesiásticas estaban interesadas en ocultar.

En los años 80 se quiere borrar esa imagen falsa de los manuscritos y publicar definitivamente los mismos.
Para ello se aumentó el número de especialistas que pudieran tener acceso a los manuscritos, pasando a ser un patrimonio común de investigación y poniendo una fecha tope para la publicación:
Diciembre de 1993.

LA SOLUCIÓN A LA POLÉMICA DESATADA EN LOS 70
Es aquí donde aparece uno de aquellos especialistas: "Don Florentino García", nacido en Mochales (Guadalajara-España), quien en el año 1992 fuese director del Instituto del Qumrán y jefe del Departamento de Bíblia de la Universidad holandesa de Groningen.

Florentino Garcia es teólogo, filólogo, biblista y miembro de la Comisión Internacional para la edición formada por 20 investigadores de origen judio y Cristiano, aunque no todos practicantes , ni creyentes.

Cuando se le preguntó acerca de lo que pensaba sobre la polémica de que Roma y Jerusalén estuvieran ocultando algunos secretos encerrados en los rollos aún no publicados y que ni siquiera podian ser consultados Durante 1992 , el diario " El País" tuvo una entrevista con dicho traductor publicada el 7 de Noviembre y que a continuación se resume:

Cuando se le preguntó sobre la polémica desatada en los últimos años de que Roma y Jerusalén estuvieran ocultando algunos secretos encerrados en los rollos aún no publicados, y que ni siquiera podian ser consultados sino por los miembros de la comisión oficial a esto el filólogo español contestó que la polémica "tiene en parte fundamento", ya que existen textos de la cueva 4 que todavia no han sido publicados oficialmente y que después de 40 años "Ya está bien".

Como también confirma que en estos largos años nadie ha podido ver ni estudiar los rollos, excepto los miembros de la comisión internacional encargados oficialmente de la edición.

La Menorah judíaPero lo que niega rotundamente es que haya existido "Una conspiración de silencio" por obediencia a consignas de superiores .
No hubo secretos entre los miembros de la comisión porque todos tenian el mismo material consistente en la edición fotográfica de los textos.
Lo que sí había era un acuerdo entre los miembros de la Comisión de no publicar sobre lotes asignados a los demás, pero esta prohibición fue levantada y por ello a Florentino García le fue posible preparar la edición completa de los manuscritos en español.

Asímismo durante la entrevista nego rotundamente que el Vaticano o el Rabinato judío hubieran impuesto a la comisión el mantener en secreto algunos textos polémicos que pudieran herir a ambas confesiones religiosas.
Es más, el filólogo añadió que la comisión no fue nombrada por alguna autoridad religiosa, sino que lo hicieron las distintas instituciones académicas de los paises que habian contribuido económicamente a comprar los rollos a los beduinos del desierto de Qumrán.

¿QUIENES ERAN LOS POBLADORES DEL QUMRÁN? Era una secta que se había separado de los Esenios, una especie de monjes que se regian por un consejo de 12 personas a cuyo mando estaba un enigmático personaje llamado "Maestro de Justicia", pero tras la muerte de su lider pocos discípulos sobrevivirian y al llegar Herodes el Grande, algunos quisieron reintegrarse en la sociedad judía, la razón más importante era que la profecía de Jacob en el Génesis hacía referencia expresa de que el Mesías llegaría cuando el cetro de Israel ya no se hallara en manos de un judío y curiosamente Herodes no era judío, sino idumeo.

¿Tal vez dejaron su vida monástica para encontrar al Mesías?, lo cierto es que Herodes les defraudó y cuando le sucedió su hijo Arquelao , volvieron a Qumrán.
Allí se mantuvieron hasta el 68 d.C en que las tropas romanas destruyeron el monasterio de Qumraní, aunque previamente a los monjes les había dado tiempo a ocultar en las cuevas su bibliotéca.

Para ciertos estudiosos los textos del Qumrán no habrian sido conocidos por Jesús y sus apóstoles, aunque muchos de la comunidad tras la destrucción del monasterio podrian haber huido con copias de sus manuscritos, de modo que los autores de los Evangélios podrian haber conocido el contenido de estos manuscritos o bien personas que conociesen los textos.

De hecho hay muchas palabras o frases que nos recuerdan el Nuevo Testamento , por ejemplo: "Hijo de Diós", "Los pobres de espíritu tienen un poder", etc.

Sin embargo algunos teólogos sostienen que Jesús visitó o vivió algún tiempo con ellos.
Si así fue Jesús habría leído probablemente estos y otros rollos de los escribas esenios y si al final Jesús no tuvo una relación directa con ellos, lo que es seguro es que al menos si estuvo cerca cuando oraba en el desierto.

Por otra parte , ciertas ideas como "la justificación por la fe" y "la paternidad de Diós" que parecian originales del cristianismo ahora se sabe que son corrientes en la cultura religiosa de la época.

Mapa geográfico de Jerusalén en época de Jesús Determinados comportamientos litúrgicos como "las inmersiones en el agua" para purificarse eran corrientes durante el siglo I y ello demuestra que el cristianismo no era un mensaje completamente nuevo e innovador, al contrario este brotaría de un terreno rico.
Además el judaísmo en la época del segundo Templo era mucho más complejo y pluralista que el actual.

EL MAESTRO DE JUSTICIA: Aunque el movimiento de la secta comenzó antes de que llegara este personaje, su ingreso fue de suma importancia para el desarrollo de la misma.

El maestro de Justicia tiene un papel relevante en el judaísmo del periodo del Segundo Templo, pero no fue el fundador de la comunidad del Qumrán.

Algunos autores creen que fue "Jesús de Nazaret", sin embargo eso no es posible porque era sacerdote (probablemente de la estirpe de Zadok).
Además nunca se atribuyó la identidad del Mesías.
Realmente lo que hizo fue crear un sistema de ritos , reglas y conductas dirigidas al cumplimiento estricto de la Torah. Entre el caos y el pecado el Maestro de Justicia se sentía salvado por mandato de Diós.

EL PROBLEMA DE LAS TRADUCCIONES: No ha debido ser fácil traducir esos antiguos manuscritos, al parecer la enorme cantidad encontrada, más de 850, de los cuales 300 están tan deteriorados y fraccionados que su traducción carece de interés, además si a todo esto sumamos la complejidad de la caligrafia, la cual carece de vocales y que las palabras suelen estar todas juntas de modo que según como las separemos se les puede dar un sentido u otro ha hecho que los filólogos no vayan con prisas a la hora de entregar sus traducciones.

Y fueron en este caso las prisas las que llevaron al británico John Allegro (miembro de la Comisión) a realizar una interpretación errónea de un fragmento.

Al parecer al Sr. Allegro le habia tocado editar parte del material encontrado en la cueva 4 y este fue el primero en entregar la traducción de su lote, pero las prisas le hicieron errar y necesitó después más de 100 páginas para corregir todas las faltas que había cometido.

Otro problema igual de importante puede ser la utilización de los manuscritos para defender ciertas teorias o ideas de los filólogos traductores.

Esto mismo le sucedio al precitado Sr. Allegro quien había escrito "El champiñón sagrado" e iba buscando una confirmación a sus teorías.
La tenacidad por encontrar en esos textos algún indicio que apoyara sus ideas hizo ver al británico palabras que no eran.

  LOS MANUSCRITOS EN LA ACTUALIDAD: Los rollos de Isaías, escritos con tinta sobre piel marrón son 1000 años más antiguo que cualquier otra copía conocida de los textos bíblicos hebreos.
Actualmente este pergamino se haya protegido por un relicario especial en forma de ánfora de arcilla dentro del Museo de Jerusalén.

Los encargados del museo pulverizan con agua el relicario todos los días, para que el tesoro conserve su temperatura y humedad apropiada , como si estuviese en su cueva del Mar Muerto.

Además actualmente se están restaurando los soportes de cuero de los manuscritos debido a que la enorme salinidad ambiental de la zona los deterioraban.

Pero el problema de su conservación es el más leve, el gran problema actual es el tráfico ilegal de fragmentos de estas relíquias.

Ya se ha escrito mucho sobre la existencia de una red de tráfico ilegal que ha operado durante la década de los 90. Los arqueólogos están convencidos de que muchos rollos están todavía en manos de mercaderes que esperan ver revalorizado este preciado tesoro.

LA MALDICIÓN DEL QUMRÁN: En 1997 se cumplian 50 años del descubrimiento de los manuscritos, algunos medios de comunicación se hicieron eco del aniversario y publicaron como fue el hallazgo y lo que quedaba de los protagonistas que lo acontecieron.

Concretamente aparecia un artículo de 27 de Julio realizado por "el Dia del Mundo" donde se hablaba de "la maldición del Qumrán"; al igual que "la maldición de Tutankamón" los descubridores de los manuscritos habían sufrido desgracias:

El pastor beduino Mohammed Adib Issa , quien descubriera los manuscritos, murió de cancer convencido de que había sido víctima de la maldición de un genio que salió del ánfora.

Mohammed murió pobre y enfermo con el único consuelo de su mujer , Sara y de su hijo Odah.

Khalil Iskander Shinin, el comerciante sirocristiano, que les dió a los pastores 24 libras esterlinas por los rollos murió en 1994 , rico pero víctima también de una misteriosa enfermedad.

Pero el interés que dichos fragmentos ha suscitado desde 1991 (año en que finalmente la comunidad académica tuvo acceso directo a ellos, pero cuya traducción completa aún no se posee) no pasaría de ser para nosotros un dato de importancia exclusivamente arqueológica para entender con mayor precisión la historia de uno más de los pueblos de Palestina, de no ser porque la investigación en torno al contenido de los mismos, ha arrojado conclusiones desconcertantes en el terreno de la erudición científica y religiosa hasta nuestros días.

Una de ellas es la que considera que de dichos pergaminos sólo puede seguirse el replanteamiento de las bases neotestamentarias sobre las cuales se apoya la persona de Cristo redentor. A un examen de lo que esto significa, deseamos referirnos a continuación)

Racionalismo avinagrado: Todo comenzó en 1807, cuando el filósofo protestante, Friedrich Schleiermacher, lanzó la hipótesis exegética de que la primera epístola de San Pablo a Timoteo carecía de autenticidad, abriendo con ello las puertas a estudios de corte racionalista (como los de Bultmann o Holtzman), que no sólo apoyaban la anterior tesis de Schleiermacher, sino además la tesis de que todas las epístolas pastorales (es decir, las dos epístolas a Timoteo y la epístola a Tito) no habían sido escritas por San Pablo como lo ha venido sosteniendo la autoridad de los Padres de la Iglesia (toda vez que al haber comparado el estilo usado por éste con el de dichas epístolas, infirieron que el estilo de estas últimas era notablemente diferentes al usado habitualmente por Pablo en sus demás epístolas).

Mas la primera afirmación seria realizada con motivo del citado hallazgo, tuvo lugar a principios de los noventa, cuando Michael Weiss (insigne hebraista de la Universidad de Chicago) sustentó la tesis de que Roma había tenido un especial interés en tomar bajo sus manos el "control" de la investigación histórica relativa al siglo I, impidiendo a través de la prestigiosa École Biblique de Jerusalem (fundada por F. Marie Joseph Lagrange O.P., a quien el rey Hussein de Jordania cedió los manuscritos) la publicación y difusión de esos escritos, por considerar que las conclusiones contenidas en ellos podrían llevar a cambiar las tesis y las ideas fundamentales sobre las que plurisecularmente se han basado las enseñanzas acerca del valor y el alcance del Nuevo Testamento.

Pero hay más. Lo que los encomiastas de dichos manuscritos han llegado a creer, es que precisamente por haber sido escritos antes que los libros del Nuevo Testamento, es a partir de dichos manuscritos y no a partir del Nuevo Testamento (incluyendo por supuesto los Evangelios y las epístolas de Pablo) de donde hay que extraer las bases históricas para poder fijar lo que realmente ocurrió durante el siglo I a.C. y el siglo I d.C. Lo anterior significaría que el cristianismo del siglo I d.C., no fue un movimiento nuevo, ni trajo consigo un mensaje nuevo respecto al judaísmo de ese tiempo.

En pocas palabras, el cristianismo no tuvo por origen las comunidades primitivas asentadas en Roma durante la época de Pablo y Pedro, sino más bien se remontaría su origen a la existencia en Qumrán de una comunidad de judíos que se bautizaban y creían en la resurrección.

Quienes voluntariamente decidieron apartarse del resto, con el fin de llevar una vida dedicada a la ascesis. La existencia de esta secta (del verbo latino sequi, es decir, "seguir a otro", más que del verbo secare: "cortar con los demás") no tuvo importancia histórica, según Weiss, precisamente porque el cristianismo en cuanto tal, sólo comenzó a delinearse como religión independiente mucho más tarde en el siglo II d.C., hasta consolidarse jurídicamente bajo el imperio de Constantino.

Pero si resulta que durante más de diecinueve siglos la conciencia intelectual de Occidente ha creído lo contrario de lo que hasta aquí hemos recogido, es decir, que Cristo no fue el miembro de una pequeña secta monástica pacifista que habitaba a orillas del Mar Muerto, ni el militante fanático de un movimiento mesiánico desestabilizador como los zelotes, no es muy difícil percibir la necesidad de precavernos ante el equívoco que tales hipótesis históricas encierran.

La primera implicación que trae consigo la adopción de los supuestos arriba enumerados, es que con ellos se cuestiona nuevamente la originalidad de los Evangelios.

Si los rollos son la base del comienzo de la iglesia cristiana, la interpretación de los evangelios debe haber sido distorsionada. Así, por ejemplo, si el cristianismo cree que Jesús inició una religión pacifista, que nos pedía amar a nuestro prójimo y poner la otra mejilla, Eisenmann, en cambio, cree que los rollos se refieren a los cristianos como un grupo agresivo y violento dedicado a la venganza; cree que San Pablo alteró deliberadamente las enseñanzas militantes de Jesús para hacerlas más aceptables a los romanos.

Así, el punto de vista del Qumrán sería la antítesis de los evangelios, y la figura de Santiago.

Al tenor de esta postura, los evangelios no son históricos (esto es, no narran lo que realmente sucedió), sino más bien romances helenísticos. No importa lo que Jesús haya sido: lo importante es que no fue como se describe en las Escrituras, y lo que fue se acerca más al material de Qumrán.

No creo que alguien en el Vaticano estuviese "ardientemente" interesado en el contenido de dichos rollos, toda vez que la Iglesia ha proclamado siempre y en todos sus documentos relativos al valor de la Escritura, dos cosas.

Por un lado, la historicidad de los evangelios. Si por historicidad se entiende que fueron concebidos para narrar historias, entonces creemos ser verdad el hecho de que los evangelios no son históricos, toda vez que no fueron concebidos con el fin de relatar una historia, una biografía o una vida de Jesús.

Pero si por historicidad se entiende que narran acontecimientos reales, entonces no hay duda que los evangelios son históricos.

Si los evangelistas hubieran dicho lo que no es verdad, sus evangelios hubieran sido rechazados por aquella generación que era testigo de los hechos. Pero no existe ningún documento que muestre este rechazo.

Es decir que "los evangelios no son libros de historia en el sentido moderno de la palabra; pero tampoco tratan de ofrecer nada que no sea histórico".

Los rollos del Mar Muerto no son la fuente más importante para el estudio histórico del cristianismo, sino que son los otros documentos que ya teníamos antes de hallarlos, los más importantes para ello, y para entender lo que ocurría en el judaísmo entre un período de dos siglos antes de nuestra era y el primer siglo después de ella.
Como ha dicho recientemente un cardenal, con ocasión de una conferencia acerca de la verdadera fecha del evangelio de San Marcos: "los eruditos tendrían que tener el valor de explicar por qué la tradición afirma ciertas cosas.

Si dichos manuscritos no fueron publicados en su momento por la École Biblique de Jerusalem, se debió a muchos motivos; ninguno de los cuales puede considerarse como perteneciente a una conspiración religiosa.

Enfermedad y muerte de los investigadores son los motivos más probables, por los que ni siquiera hasta hoy nos es posible contar con toda la información disponible relativa al contenido de los mismos.

El verdadero "control" de la publicación de los rollos -de donde quizás derive la inasequibilidad e impenetrabilidad de aquéllos- se inició en el sótano del Museo Rockefeller en Israel, donde durante treinta años había descansado una valiosa herramienta para ensamblar los textos no publicados: una lista en forma de diccionario que contenía todas las palabras usadas en los rollos, llamado concordancia.

Sencillamente el hecho de que un pequeño grupo de investigadores hubiese mantenido subrepticiamente secuestrados datos de relevancia histórica durante tanto tiempo era a tal punto importante, que si se hubiese tratado de textos de ciencia, legiones de investigadores pertenecientes a la comunidad científica norteamericana se hubieran levantado en armas exigiendo a toda costa acceso directo a los mismos.

El siguiente golpe contra quienes real y efectivamente ostentaban el control de los textos, vino de una fuente diferente: la biblioteca Huntington, en Los Ángeles (California), donde el que fuera su director en 1990, encontró una bóveda al final de una de las salas de trabajo, que contenía una donación de fotografías completas de los rollos, hecha por una entusiasta de la fotografía de materiales bíblicos.

Considerando nuevamente que ello retardaba la investigación, el director de la biblioteca tomó la decisión de abrir al público las puertas de la bóveda. No pasó mucho tiempo para que el jefe de editores del Comité de los manuscritos del Mar Muerto, le exigiera a aquél que entregase sus negativos. Algo así como si los editores estuviesen preocupados por perder el control de los rollos mediante la posible difusión de las fotografías.

A fines de julio de 1990, la biblioteca Huntington decidió retar directamente al grupo, y resolver la situació pero no entregarían los negativos. Se les había advertido que de no entregar estos últimos, los editores entablarían una demanda judicial en su contra, hasta que un tribunal decidiese si era lícito o no que la biblioteca conservara para sí las fotografías.

Como la biblioteca Huntington sabía que si litigaba ante la opinión pública podría ganar, decidió hacerlo. Para ello, apeló a la libertad intelectual y de acceso a la información, que por derecho es de dominio público.
Y, por supuesto, logró vencer.
Con lo que la existencia de un selecto grupo de eruditos a cuyo cargo se hallaba el control de los rollos, acabó por diluirse.

Gracias a lo que nos han revelado sus papiros, sabemos que los primeros cristianos no fueron héroes legendarios como Triptolemo o Galatea, sino personas reales cuyas acciones y palabras, tal como han sido consignadas por Lucas y Pablo en la lengua de Homero, son el reflejo fiel de lo que Cristo hizo, dijo y enseñó hace más de diecinueve siglos.

Los manuscritos pueden fecharse por el tipo de escritura, es decir, según la forma de las letras, llamado paleografía.

Algunos manuscritos se copiaron en el período herodiano, lo que ciertamente los hace contemporáneos a los eventos del Nuevo Testamento.
Pero el contenido interior de los documentos indica que se elaboraron mucho antes, ya sea en el siglo II a.C., o cuando mucho en el siglo I a.C.

Tendremos que esperar hasta el año 2015 para ver una edición crítica en español de los rollos: incluyendo papiros completos, pergaminos y fragmentos.

El texto descifrado procedente de la cueva 7, resultó ser una copia del Evangelio de San Marcos, enviada a Jerusalén por la cristiandad de Roma (recuérdese que Marcos fue intérprete de Pedro; y antes de que éste muriese crucificado en Roma en el año 64, la comunidad de Roma le pidió a Marcos que redactase la catequesis del príncipe de los Apóstoles, lo cual parece haber tenido lugar en Roma.

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