Cáncer , la cura que funcionó

Royal Raymond Rife

Imagine, por un momento que ud. ha dedicado más de 2 décadas en incansables investigaciones, tal que ha descubierto un método electrónico, increíblemente simple, para curar,”literalmente” todas las enfermedades en el planeta causadas por virus y bacterias.

Por cierto, es un descubrimiento que le pondría fin al dolor y sufrimiento de millones y cambiaría la vida sobre la Tierra para siempre.
Ciertamente, el mundo médico lo recibiría inmediatamente y lo galardonaría con cada reconocimiento imaginable y por supuesto con una jugosa recompensa financiera. ¿Ud. piensa que sería así?… ¿Realmente lo cree?
Desafortunadamente, los más grandes genios médicos en todas las historias que se recuerden sufrieron literalmente la peor de las suertes.

De hecho, la historia de la medicina está repleta con historias de genios traicionados por individuos con pensamientos retrasados y envidiosos, y aún más patético, por avaricia y dinero.

En el siglo XIX, Semmelweiss se esforzó en convencer a los cirujanos que era una “buena idea” limpiar sus instrumentos y utilizar procedimientos quirúrgicos de esterilización.
Pasteur fue ridiculizado por años debido a su teoría referida a que los gérmenes pueden causar enfermedades.

En ese tiempo, Rife estaba por lejos a la cabeza de sus colegas (1930!).
Ellos no podrían comprender que es lo que él hacía, sin viajar al laboratorio de Rife en San Diego, y mirar a través de “Su Microscopio”. Y muchos hicieron exactamente eso.

Uno de ellos fue Virginia Livingston, quien se mudó de New Jersey a Point Loma, la vecindad de Rife en San Diego y visitaba frecuentemente su laboratorio.
A Virginia Livingston se le es dado hoy el crédito por identificar el organismo que causa el cáncer humano, de acuerdo a la investigación que publicó en 1948.
En realidad, Royal Rife ya había identificado el virus del cáncer humano…¡en 1920! Rife efectuó alrededor de 20.000 intentos infructuosos intentando transformar células normales en células cancerosas.

El finalmente tuvo éxito cuando irradió el virus del cáncer pasándolo por un filtro de porcelana ultra fino para filtrar células, y lo inyectó en animales de laboratorio.

No contento con probar que este virus producía el cáncer, Rife creó 400 tumores en secuencia, partiendo del mismo cultivo.
El documentó cada uno filmándolo, fotografiándolo y registrándolo meticulosamente.
El llamó al virus del cáncer “Cryptocides primordiales”.

Virginia Livingston, en sus escritos, lo renombró como “Progenitor Cryptocides”.
Royal Rife nunca fue mencionado en sus informes.
De hecho Rife, rara vez tuvo algún crédito por su monumental descubrimiento.
El fue un silencioso y modesto científico dedicado a expandir su descubrimiento antes que ambición, fama y gloria.
Su disgusto por las políticas médicas (las cuales pudo ignorar gracias a la generosa confianza de sus benefactores privados) lo dejaron en desventaja luego, cuando poderosas fuerzas lo atacaron.

Entretanto, el debate recrudeció entre quienes vieron los virus cambiar en diferentes formas mediante el microscopio de Rife y quienes no lo habían hecho.
Aquellos que condenaban sin investigación, tales como el influyente Dr. Thomas Rivers, decretando que esto no existía.

Dado que no los podía ver en su microscopio, Rivers argumentó que no había bases lógicas para creer en esta historia.

Este mismo argumento se usa hoy para evaluar muchos otros tratamientos médicos alternativos; Si no hay un precedente, entonces no debe ser válido.
Nada puede convencer a una mente cerrada.
La mayoría de los detractores nunca había mirado a través del microscopio de San Diego.
Viajar en avión en 1930 no era muy confortable, sino más bien primitivo y bastante riesgoso.
Así, el debate acerca del ciclo de vida de los virus fue resuelto a favor de aquellos quienes nunca lo vieron (aún los microscopios electrónicos modernos muestran imágenes congeladas, y no el ciclo de vida de un virus en proceso).

No obstante muchos científicos y doctores han confirmado el descubrimiento de Rife respecto el virus del cáncer y su naturaleza polimorfica, utilizando técnicas de campo oscuro, el microscopio Naessens, y experimentos de laboratorio.

Rife también trabajó con doctores y científicos sobresalientes de sus días, quienes confirmaron y dieron crédito varias áreas de su trabajo. Entre ellos se incluyen: E.C. Rosenow, Sr. (longtime Chief of Bacteriology, Mayo Clinic); Arthur Kendall (Director, Northwestern Medical School); Dr. George Dock (internacionalmente renombrado); Alvin Foord (patólogo famoso); Rufus Klein-Schmidt (Presidente de USC); R.T. Hamer (Superintendente, Paradise Valley Sanitarium; Dr. Milbank Johnson (Director de Southern California AMA); Whalen Morrison (jefe de cirugía, Santa Fe Railway); George Fischer (Hospital de niños, N.Y.); Edward Kopps (Metabolic Clinic, La Jolla); Karl Meyer (Hooper Foundation, S.F.); M. Zite (Chicago University); y muchos otros.

Rife ignoró el debate, prefiriendo concentrarse en refinar su método de destruir estos pequeños virus asesinos. El usó el mismo principio para matarlos, el cual los hizo visibles: resonancia.

Incrementando la intensidad de una frecuencia a la cual resuena naturalmente estos microbios, Rife incrementó su oscilación natural hasta que ellos se deformaban y desintegraban por estrés estructural.
Rife llamó a esta frecuencia Frecuencia Oscilatoria Mortal (mortal oscillatory rate, MOR), la cual no dañaba en absoluto los tejidos circundantes.

Los instrumentos de Rife actuales usan armónicas de estas frecuencias. Las frecuencias utilizadas hoy muestran (770hz, 880hz, etc.) sin grandes esfuerzos para hacer el trabajo.

Este principio puede ser ilustrado usando una nota musical intensa para hacer estallar una copa de cristal: Las moléculas de la copa están oscilando a la misma armónica de esa nota musical; ellas están en resonancia.
Dado que dada cosa tiene una frecuencia de resonancia diferente, hay literalmente cientos de trillones de diferentes frecuencias de resonancia, y cada especie y molécula tiene la suya propia.

Le tomó a Rife, muchos años, trabajando 48 horas seguidas, hasta que descubrió las frecuencias que específicamente destruían herpes, polio, meningitis espinal, tétanos, influenza y un inmenso número de otros organismos productores de enfermedades peligrosas.

En 1934, la Universidad del Sur de California, comisionó un comité de investigación médica especial para que entregue pacientes de cáncer terminal del hospital del Condado de Pasadena al laboratorio y clínica de Rife en San Diego para su tratamiento.
Este equipo incluyó doctores y patólogos designados para examinar los pacientes, si todavía estuviesen vivos, luego de 90 días.

Pasado este lapso, el Comité de notables concluyo que el 86.5% de los pacientes habían sido completamente curados.
El tratamiento fue entonces ajustado y el 13.5% de los pacientes también respondieron en las cuatro semanas siguientes.
El porcentaje de éxito utilizando la tecnología de Rife fue del 100%

El 20 de Noviembre de 1931, cuarenta y cuatro de las autoridades médicas de los Estados Unidos honraron a Royal Rife con un banquete anunciado como EL FIN PARA TODAS LAS ENFERMEDADES, en la finca del Dr. Milbank Jonson en Pasadena.

Pero en 1939, casi todos estos distinguidos doctores y científicos negaron que ellos hubiesen estado con Rife. ¿Que ocurrió para que estos hombres brillantes hayan perdido la memoria? Parece que la noticia del milagro de Rife con pacientes terminales había alcanzado otros oídos.
Recuerde nuestra hipotética pregunta al comienzo de esta nota. ¿Que ocurriría si ud. Descubriese una cura para todas las enfermedades? Está a punto de saberlo….

Al principio se intentó comprar la parte de Rife.
Morris Fishbein, que había adquirido el control completo de la Asociación Médica Americana en 1934 envió un abogado a Rife, con una oferta que “no podía rechazar”. Nunca sabremos cuales fueron los términos de esa oferta, pero podemos dar a conocer los términos que Fishbein hizo a Harry Hoxsey para controlar su remedio a base de hierbas para el cáncer.

El socio de Fishbein recibiría todos las ganancias por nueve años y Hoxey nada.
Entonces, si ellos estuviesen satisfechos con la investigación, Hoxsey comenzaría a recibir el 10%.
Hoxey decidió que continuaría siendo dueño de todas las ganancias.
Cuando Hoxsey rechazó a Fishbein, este utilizó todas sus conexiones políticas para hacer arrestar a Hoxsey 125 veces en un período de 16 meses.
Los cargos, basados en prácticas sin licencia nunca fueron probados en una corte, pero el hostigamiento llevo a Hoxsey a la demencia.

Pero Fishbein debió darse cuenta que esta estrategia no le serviría con Rife.
Primero, Rife no podría ser arrestado como Hoxsey por practica ilegal de la medicina.
Intentar cargos falsos significaría recibir el testimonio de autoridades médicas que apoyarían el trabajo de Rife.
Y la defensa, indudablemente tomaría esta oportunidad para presentar la evidencia de la experiencia de 1934 hecha con la Universidad del Sur de California.
Y lo último que la industria farmacéutica desearía sería una publicidad pública donde una terapia sin dolor curó el 100% de los casos de cáncer terminal y con el único costo de un poco de electricidad. Esto le daría a la gente la idea de lo innecesario de ingerir drogas.

Y finalmente, Rife había consumido décadas acumulando evidencia meticulosa de su trabajo, incluyendo films y fotografías. ¡No!, se necesitaba otra táctica….

El primer incidente fue el robo gradual de componentes, fotografías, películas y notas del laboratorio de Rife. El culpable nunca fue hallado.

Entonces, mientras Rife se preocupaba por reproducir sus datos perdidos (en esos días no había ni fotocopiadoras ni computadoras). Partes de las 5.682 piezas del Microscopio Universal fueron robados.
Poco antes, un incendio intencional había destruido el multimillonario laboratorio Brunett en New Jersey, donde científicos se estaban preparando para anunciar la confirmación del trabajo de Rife.
Pero el golpe final vino luego, cuando la policía confiscó ilegalmente lo que quedaba de los 50 años de investigación de Rife.

Entonces, en 1939, representantes de una familia que controlaba la industria de las Drogas asistitió a Philip Hoyland en una frivola demanda contra sus propios socios en la “Beam Ray Corporation”.
Esta, era la única compañía que fabricaba los instrumentos de frecuencia de Rife (Rife no era socio).
Hoyland perdió, pero su ayuda legal abatida tuvo el efecto deseado: la compañía fue a la bancarrota debido a los gastos legales. Y durante la Gran Depresión, esto significó, que la producción comercial de los instrumentos de frecuencia de Rife haya cesado completamente.

¿Y recuerda lo que significaba una cura universal significaba para los hospitales y fundaciones?
Los Doctores que intentaron defender a Rife perdieron sus donaciones a las fundaciones y privilegios para los hospitales.

Por otro lado, se gastó mucho dinero para asegurar que los doctores que habían visto la terapia de Rife se olviden de lo que habían sido testigos.
Ningún precio fue demasiado para suprimirlo. Recuerde que hoy, un tratamiento de cáncer simple cuesta en los Estados Unidos alrededor de 300.000 dólares. Es un GRAN Negocio.

Así Arthur Kendall, el director del Northwestern School of Medicine quien trabajó con rife en el virus del Cáncer, aceptó casi un cuarto de millón de dólares para retirarse repentinamente a Méjico.
Esta era una suma exorbitante en épocas de la Depresión.

El Dr. George Dock, otra figura prominente que colaboró con Rife, fue silenciado con una enorme donación, junto con los honores mas altos que la Asociación Medica Americana pudo otorgarle.
Entre zanahorias y palos, cada uno excepto el Dr. Couche and Milkbank Johnson se dieron por vencidos con el trabajo de de Rife, y volvieron a prescribir drogas.

El trabajo final, los jornales médicos, sostenidos económicamente casi totalmente por compañías farmacéuticas rentadas y controladas por la AMA, rechazan publicar cualquier artículo, respecto a la terapia de Rife.
Por consiguiente una generación entera de médicos nunca han oído hablar de los adelantos de Rife.

La magnitud de tal demencial crimen eclipsa cada una de los asesinatos en masa de la historias.
El cáncer nos elige silenciosamente. Para 1960, las muertes debidas a este pequeño virus excedió la carnicería de todas las guerras que los Estados Unidos han peleado. En 1989, se estimó que el 40% de nosotros experimentará cáncer alguna vez en la vida.

Mientras Rife vivió, ha sido testigo del progreso de la civilización, desde el viaje en carro hasta los aviones jet. En ese mismo tiempo, el vio incrementarse la epidemia de cáncer de 1 cada 24 norteamericanos en 1905 a 1 cada 3 en 1971, cuando Rife murió.

El también fue testigo de crecimiento fenomenal de la Sociedad de Cáncer Americana, La fundación Salk, y muchas otras que colectan cientos de millones de dólares para enfermedades donde la cura fue lograda en su propio laboratorio de San Diego.
En ese tiempo 176.500 drogas para el cáncer fueron propuestas para aprobación.
Y cualquier resultado favorable resultó solamente en un sexto del uno por ciento de los casos en estudio se aprueban.

Algunas de estas drogas tienen un índice de mortalidad del 14 al 17%. Cuando la muerte vino debido a la droga, no del cáncer, el caso se registra como remisión total o parcial, dado que el paciente no murió realmente de cáncer.
En realidad esta fue una carrera para ver quien mataría más pacientes primero: la droga o la enfermedad.
La conclusión inevitable alcanzada por Rife, fue que su trabajo y descubrimiento a lo largo de su vida solamente habrían sido ignorados sino enterrados con él.

A este punto, el cesó de producir y consumió la ultima tercera parte de su vida sumergido en el alcohol.
Así alivió el dolor y su aguda conciencia de la mitad de un siglo de esfuerzo inútil, ignorado, mientras el sufrimiento innecesario de millones continúa para provecho económico de unos pocos.

En 1971. Royal Rife murió por una combinación de Valium y alcohol a la edad de 83 años.
Sin embargo su continua exposición a sus propias frecuencias de Rife, ayudaron a su cuerpo a resistir el abuso por muchos años.

Afortunadamente, su muerte no fue el fin de su terapia electrónica.
Unos pocos doctores e ingenieros sensibles reconstruyeron sus instrumentos de frecuencia y mantuvieron su genio vivo.
La tecnología de Rife llegó a ser de público conocimiento otra vez en 1986 con la publicación “The Cancer Cure That Worked, por Barry Lynes”, y otros materiales acerca de Royal Rife y su trabajo monumental.

Hay una gran variedad en costo, diseño y calidad de instrumentos portables de frecuencias de Rife disponibles. Los costos varían desde u$s 1200 a u$s 3.600 donde el precio no indica nada de su calidad o competencia técnica.

Algunas de las unidades más caras tienen serias limitaciones técnicas y son un desperdicio de dinero. En el otro extremo, algunos investigadores obtienen resultados toscos desde una unidad muy económica, con generadores de frecuencia fija, pero esto es tan inconveniente como gastar mucho dinero.

Sin las modificaciones adecuadas, el generador de frecuencias básico da solo un mínimo e inconsistente resultado.
Por favor, recuerde que la destrucción real de virus y bacterias, etc. no se muestra por la frecuencia que indican los generadores baratos, sino ciertas armónicas de una frecuencia particular, las cuales son bloqueadas por la simpleza del rudimentario dispositivo.

Este ultimo problema guió a Rife a abandonar finalmente el diseño del tubo de rayos en favor de la versión actual.
Las nuevas tecnologías aplican las frecuencias y sus armónicas a través del uso de sistemas portátiles con electrodos.
La exposición a la debida frecuencia y limpiar el cuerpo con grande cantidades de agua limpia y pura es crítico para registrar la clase de resultados que Rife obtuvo.
Estos procedimientos están completamente explicados en los manuales de las mejores unidades del mercado.

Si, al menos que ud. Estuviese satisfecho con resultados esporádicos para condiciones menores, se sugiere que utilice solo el equipamiento de alta calidad. Si ud. Lo hace así, verá los resultados, sin drogas, cirugías o radiación.

Un día el nombre de Royal Raymond Rife deberá ascender al lugar correcto como el gigante de la ciencia médica moderna. Hasta ese momento, su fabulosa tecnología permanece disponible solamente para gente que se ha interesado en buscarla.

Mientras que es perfectamente legal para veterinarios salvar la vida de animales, la brillante terapia de Rife, permanece como un tabú para la medicina ortodoxa principal debido a la continua amenaza del monopolio internacional que controla la vida, y la muerte, de la vasta mayoría de la gente de este planeta.

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