Vicente B. Ibáñez

Vicente B. Ibáñez

Vicente B. Ibáñez

 

Curiosidades acerca de Vicente B. Ibáñez

La siguiente frase, incluida en la carta que Vicente Blasco Ibáñez dirigió al historiador literario Julio Cejador, resume perfectamente su personalidad:
“Yo soy un hombre que vive, y además, cuando le queda tiempo para ello, escribe”.
En el siguiente texto amplía la misma idea:
“Yo soy un hombre de acción. He sido agitador político, he pasado una parte de mi juventud en prisión, he conocido todas las privaciones físicas que un hombre pueda sufrir, y al mismo tiempo, he sido diputado, he llegado a ser amigo íntimo de jefes de Estado, he conocido personalmente al viejo sultán de Turquía, he habitado palacios y manejado millones. Quiero manifestar con ello que la mayor parte del tiempo prefiero vivir mis novelas en la realidad que escribirlas sobre el papel. Pero cada novela se impone a mí con una fuerza fisiológica que domina mi tendencia al movimiento y mi horror al trabajo sedentario”.

De joven era muy aficionado a leer libros de viajes, y quiso ser marino mercante, para recorrer el mundo, aunque su poca disposición hacia las matemáticas, y la presión materna, le hicieron decantarse por los estudios de derecho, que finalizó, aunque no llegó a ejercer.

En 1896-1897 pasa unos meses en la cárcel y allí escribe El despertar de Buda, un precioso relato en el que narra la historia del principe Sidharta que abandona el palacio en el que su padre lo tiene retenido, rodeado de lujo y comodidad, para conocer la vejez, la enfermedad y la muerte. Acabaría recibiendo “la iluminación” bajo el árbol Bodhi y dedicaría su vida a transmitir su sabiduría.

Se hizo construir en Menton, la Costa Azul, Francia, una villa “Fontana Rosa”un pequeño templo valenciano, a imitación de las villas de recreo de su tierra. Concibe el jardin como un espacio de lectura y lo dedica a la memoria de sus escritores favoritos: Cervantes, Balzac, Flaubert, Dyckens y Dostoyevski.

El maniquíEl milagro de San Antonio
El milagro de San Antonio
El ogro
El ogro
El parásito del tren
El parásito del tren
Cañas y barro
Cañas y barro
El establo de Eva
El establo de Eva
¿Te Gustó? ¡Compártelo con tus amigos!
Share on Facebook
Facebook
Pin on Pinterest
Pinterest
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin
Email this to someone
email

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Información básica sobre protección de datos Ver más

  • Responsable Formarse.
  • Finalidad  Moderar los comentarios. Responder las consultas.
  • Legitimación Tu consentimiento.
  • Destinatarios  siteground.es.
  • Derechos Acceder, rectificar y suprimir los datos.
  • Información Adicional Puedes consultar la información detallada en la Política de Privacidad.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Al hacer clic en el botón Aceptar, aceptas el uso de estas tecnologías y el procesamiento de sus datos para estos propósitos. Ver
Privacidad
Ir al contenido