Hermanos tóxicos: cómo son y qué hacer

Laura Ruiz Mitjana

Las relaciones tóxicas pueden darse en cualquier ámbito del plano social, incluido el familiar. Así, en este artículo hablaremos de hermanos tóxicos, de cómo identificar estas dinámicas dañinas y de qué hacer para salir de ellas.

¿Qué son los hermanos tóxicos? ¿Sientes que la relación con tu(s) hermanos(s) se ha vuelto tóxica? ¿Cómo averiguarlo y afrontar esta situación?

Las dinámicas entre hermanos pueden sufrir muchos cambios con el tiempo. Los motivos son diversos: el paso del tiempo, el cambio de etapas, la diferencia de edades, el cambio de roles familiares, la maduración de cada uno, que puede ir a ritmos distintos… Descubre de qué hablamos al referirnos a este tipo de relaciones y cómo mejorarlas en busca de nuestro bienestar.

“Creo que la familia es clave, y si tienes amor por la familia, entonces tienes amor por los demás y tienes unidad como pueblo”.-Marlon Wayans-

¿Qué son las relaciones tóxicas?

Más que de personas tóxicas, es mejor hablar de relaciones o dinámicas tóxicasEste tipo de relaciones pueden manifestarse en cualquier ámbito de nuestra vida, ya sea con nuestros amigos, en nuestro trabajo, con nuestra pareja o con nuestra familia.

En este último ámbito, antes de hablar de hermanos tóxicos, vamos a intentar trazar una definición común de relación tóxica. Esta podría definirse como aquella relación que nos genera malestar y sufrimiento, pero que nos sentimos capaces de abandonar (o incapaces de poner distancia en ella). Son relaciones que:

  • Nos restan la energía.
  • Nos aportan más malestar que bienestar.
  • Nos impiden ser nosotros mismos.
  • No son nutritivas.
  • Nos obsesionan y, en definitiva, no nos llevan a ninguna parte.

Lógicamente, no es lo mismo tener una relación tóxica con nuestra pareja (que es alguien a quien podemos escoger como parte de nuestra vida) que con un familiar (ya que la familia no se escoge). En este segundo caso, pueden aparecer aún más dificultades a la hora de marcar límites o poner distancia. Hablamos, concretamente, de los hermanos tóxicos. ¿Qué son?

Hermanos tóxicos: ¿cómo son?

Las relaciones con hermanos tóxicos, igual que las relaciones tóxicas en general, son dañinas para uno mismo. Son relaciones basadas en la envidia y los celos, el victimismo, la manipulación, la sensación de pérdida de control (indefensión aprendida), etc.

Está claro que no todos nos podremos llevar siempre fenomenal con nuestros hermanos, y no pasa nada. Sin embargo, cuando los conflictos son recurrentes, nos sentimos incapaces de poner límites con ese hermano o hermana, sentimos que nos trata mal, etc., es hora de plantearse la posibilidad de estar entrando en una relación tóxica con él/ella.

¿Sientes que tienes hermanos tóxicos o más bien que con tu hermano habéis ido construyendo una dinámica familiar tóxica como hermanos? ¿Cómo averiguarlo y salir de esta situación? Primero de todo, hablaremos de algunas señales de alerta para detectar este tipo de relaciones dañinas.

Señales de alerta para detectar una relación tóxica de hermanos

Hemos hablado de algunas señales generales que nos pueden estar avisando de una posible relación tóxica. Pero, ¿y en el caso concreto de las relaciones tóxicas con hermanos? Algunas de estas señales de alerta pueden ser las siguientes (no hace falta que se den todas a la vez):

  • Tu hermano te trata mal.
  • Discutís de forma muy recurrente y pocas veces lo solucionáis.
  • No podéis hablar casi nunca con tranquilidad.
  • Os habéis perdido el respeto.
  • Si vives con él, sientes que no estás cómodo, tranquilo o feliz (o la convivencia es insufrible).
  • Hay una hostilidad familiar cuando esa persona está presente.
  • Te sientes incapaz de distanciarte de esa persona, aunque te duela la relación con ella.
  • Te comparas continuamente con él o tus padres lo han hecho y eso te ha generado frustración o baja autoestima.
  • Ya has dejado de verlo como un hermano o compañero para verlo como tu enemigo.

¿Te sientes identificado con alguna de estas señales? Quizás sea hora de plantearte si tienes una relación tóxica con tu hermano, y de preguntarte qué puedes hacer para salir de esta espiral dañina para ambos. Os dejamos algunas ideas para empezar.

Cómo actuar

¿Sientes que la relación con tu hermano (o hermanos) ha hecho que terminéis siendo hermanos tóxicos? ¿Tienes dudas al respecto? ¿Qué hacer si descubrimos que tenemos hermanos tóxicos?

1. Identifica si la relación es tóxica

El primer paso será identificar cómo os relacionáis y comunicáis, para poder identificar vuestro tipo de relación (sana, dañina…).

Reflexionando sobre las señales de alerta y haciéndote preguntas concretas (¿esta relación me suma o me resta? ¿Me quita la energía? ¿Me hace sufrir?), podrás llegar a descubrir si tenéis una relación tóxica de hermanos. Este es el primer paso para tomar consciencia de la situación.

2. Pierde la esperanza de cambio

Las personas no cambiamos “porque sí”, y mucho menos porque nosotros queramos cambiar al otro. No funciona de esta manera. Y es que a veces las relaciones tóxicas nos “retienen” porque pensamos que “esa persona cambiará”. Y eso nos daña, porque es una esperanza paralizadora.

Además, aceptar que esa persona sea como es, con todos sus puntos fuertes y también sus dificultades o defectos. No significa que tengamos que aceptar también que esa persona se quede en nuestra vida o que debamos aceptar y soportar todos sus comportamientos hacia nosotros. Empieza a tomar consciencia sobre todo esto y podrás llegar al siguiente punto.

3. Identifica qué espacio o papel quieres darle en tu vida a esa persona

Sabemos que no es tan fácil poner distancia en las relaciones de familia, pero sí podemos identificar qué espacio o qué papel queremos darle a ese hermano en nuestra vida. Quizás ahora no podáis ser mejores amigos, o los confidentes que fuisteis en la adolescencia.

Sé flexible y ábrete al cambio; quizás la relación tenga que ir ahora por otro lado, situarse a otro nivel, etc.

4. Pon límites y distancia: cuídate

Y sobre todo, otra cosa que te ayudará, es poner límites y distancia (física y emocional) con tu hermano. No se trata de romper la relación, sino de después de hablar las cosas, daros un poco de margen, de espacio para pensar, para evadiros…

Y en cuanto a los límites igual. Identifica qué te daña del otro y déjaselo claro. Tienes derecho a cuidarte y protegerte. Y recuerda, cuidarte a ti también es cuidar a tu familia.

Cuando hablamos de distancia o de protegerse, no hablamos de acabar con todo o de no reconocer también nuestros errores, sino de poder darnos la oportunidad de sanar y reconstruir vuestra relación familiar.

“Mi familia es mi fuerza y mi debilidad”.-Aishwarya Rai Bachchan-

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